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Internacionales Ucrania | Rusia | Polonia

El argentino que fue parte del éxodo de Ucrania: "Mientras no sea totalmente seguro no vamos a volver"

Martín Morrongiello es oriundo de Villa Madero, La Matanza. Por trabajo, se mudó en noviembre de 2021 a Kiev, la capital de Ucrania, hoy invadida y sitiada por los militares rusos. El argentino y su pareja lograron escapar a Polonia 10 días antes de que empezaran los bombardeos. Tenían pasaje para regresar el 24 de febrero pero no lo hicieron. Un día después del comienzo del ataque, sostienen que volver solo será una opción cuando sea seguro.

"Como uno no sabía cuando la guerra podía comenzar, tampoco sabe cuando termina", dice Martín Morrongiello al teléfono desde Cracovia, Polonia. Hace 11 días que salieron de Kiev por una advertencia del gobierno de Italia. Se fueron en tren y con pasaje de regreso con fecha para el mismo día en que cayeron las primeras bombas rusas sobre la capital de Ucrania.

Martín es un ingeniero argentino de 32 años. Nació en Villa Madero, del partido bonaerense de La Matanza, Buenos Aires. En 2017 se fue de Argentina, primero vivió en Barcelona y desde noviembre de 2021 por una oferta laboral, se mudó a Kiev. Allí conoció a Kateryna, su novia ucraniana.

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Hace 13 días Martín recibió un correo de la embajada italiana que le advertía sobre una posible escalada de violencia de las fuerzas rusas en Ucrania. “Empecé a ver las noticias de países europeos que hablaban cada vez más sobre el conflicto y me preocupé un poco”, contó Martín a AIRE. Después de charlarlo con su novia durante el fin de semana del 12 y 13 de febrero, el lunes organizaron algunas de sus pertenencias y el martes partieron hacia Polonia.

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El 24 de febrero era la fecha marcada en los boletos de Polonia a Ucrania de Martín y Kateryna, que esperaban regresar a su casa solamente para buscar sus pertenencias y volver a Polonia, pero también era el mismo día en que Kiev sería invadida por las fuerzas rusas. “El 23 a la noche comencé a ver varios medios de comunicación que hablaban sobre mayores conflictos, pero esa noche no sabía que al día siguiente empezaba todo”, dijo. Es por eso que los chicos tomaron la decisión de no viajar, de esperar. Al día siguiente, Martín se despertó con varios mensajes de sus amigos que decían “estoy bien” y entendió que no regresar había sido la mejor opción.

Cómo salió del país el argentino

En primer lugar, Martín y Kateryna se trasladaron hacia la ciudad de Leópolis, más conocida como Lviv, que está ubicada en la frontera oeste. Luego cruzaron hacia el país vecino en tren. Martín recuerda que en el vagón donde viajaron había apenas tres o cuatro personas más. 10 días después, los cruces están colapsados, ya que la única salida posible es por tierra.

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“Había rumores de que podía cerrarse el espacio aéreo”, indicó Martín. Enterados de las dificultades de salir del país en avión, Martín y Kateryna viajaron en tren hasta Cracovia, donde hoy esperan la llegada de los familiares de ella y los amigos de ambos. “La mayoría siguió en Kiev hasta el último día”, contó. “Ahora todos están viendo cómo salir”, aseguró.

El argentino recordó que en el momento en que ellos se fueron, nadie pensaba que Rusia podía atacar Kiev. “La gente decía que estaba bien que nos vayamos, pero creían que todo iba a mejorar y nos decía que íbamos a volver”, relató. “Hasta último momento pensaron lo mejor”, agregó.

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Para Martín como para su novia y muchos ucranianos, un ataque de tal magnitud a la capital no era esperado. “Yo creía que esto podía pasar en el este del país, donde el conflicto desde 2014 nunca cesó”, aseguró. Sin embargo, hoy cree que Ucrania no es segura y no creen regresar hasta que lo sea. “Mientras no sea totalmente seguro no vamos a volver, yo solo tengo ropa pero ella (Kateryna) tiene su casa y mucho más”, reflexionó.

La mayoría de sus conocidos están intentando salir y dejar la capital. “Algunos salieron, otros están yendo para la zona de los Montes Cárpatos, que son lugares más rurales donde no creen que haya bombardeos”, sostuvo. Por suerte y hasta el momento, todos los conocidos de la pareja están bien y refugiados en los búnkeres.

Dejar su país

Martín vive en Ucrania hace menos de cuatro meses, pero en su trabajo y en su tiempo libre se relacionó con muchos ucranianos y asegura que para ellos también fue una sorpresa lo que ocurrió el jueves 24 de febrero por la madrugada cuando comenzó la guerra. El joven contó que en el momento en que se enteraron del primer bombardeo, su novia “no lo podía creer o estaba en shock”, además de preocupada por su familia.

Sobre la opinión de los habitantes ucranianos que conoce y con los que convive, asegura que son un pueblo con muchas raíces y costumbre íntimamente relacionadas con los rusos. “Ellos no persiguen a los rusos como puede parecer ahora en la televisión”, dijo Martín, que contó que muchos ucranianos hablan ruso casi como su idioma principal. Sin embargo, narró que con el tiempo la situación fue cambiando y se fueron enfrentando en varios aspectos.

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Martin conoció a Kateryna en Ucrania y el martes 15 se fueron juntos hacia Polonia.

Martin conoció a Kateryna en Ucrania y el martes 15 se fueron juntos hacia Polonia.

El joven remarcó que “a pesar de que a los argentinos nos parezcan iguales, son diferentes entre ellos”. Pero destaca que nunca antes tuvieron tantos inconvenientes como desde 2014 cuando comenzaron los conflictos.

Actualmente, la movilización de la población es total. Los hombres mayores de 18 años fueron convocados para formar parte de las fuerzas ucranianas, defender a su país y luchar contra los rusos. Muchos de los conocidos de Martín, como sus compañeros de trabajo, se habían ofrecido previamente de manera voluntaria. El resto de las personas, las que no están comprometidas para combatir, escapan de los grandes centros industriales hacia las zonas rurales o a otros países y son, como Martín y Kateryna, parte del éxodo ucraniano en medio de una guerra que se perfila como uno de los mayores conflictos bélicos de su historia.

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