viernes 13 de diciembre de 2019

Revista El Pato |

Turismo vivencial y ecológico a cargo de pobladores de los parajes del noroeste de los Esteros del Iberá

“Iberá, un lugar tan magnífico y generoso en biodiversidad que solo estará completo en la medida que estén incluidos sus pobladores, su cultura y sus tradiciones”.

El Turismo vivencial y ecológico involucra a pobladores de los parajes Carambola y Ñu Py del noroeste de los Esteros del Iberá y es una excelente oportunidad para la generación de un trabajo digno, fomentar el orgullo por los orígenes y tradiciones y frenar el éxodo de los más jóvenes fuera de sus terruños.

A partir de la creación de la Reserva Provincial del Iberá en el año 1983, la localidad de Colonia Carlos Pellegrini es un destino eco-turístico reconocido nacional e internacionalmente. Su población vive y trabaja en torno a la actividad turística y derivadas, es uno de los pocos lugares donde los jóvenes no abandonan el campo para irse a las ciudades vecinas y es el municipio con menor desempleo de la provincia de Corrientes. Este modelo productivo basado en el uso no extractivo y sostenible de los recursos naturales, de generación y distribución de la riqueza de manera efectiva y equitativa, es la opción que mejor se adecúa al potencial intrínseco del territorio del Iberá y sirve como ejemplo para impulsar un proceso similar en otras localidades del estero.

Concepción del Yaguareté Corá es uno de los nuevos portales para conocer los Esteros del Iberá, un inmenso territorio de 1.300.000 hectáreas que conforman el segundo humedal más grande del mundo luego del Pantanal en Brasil. La mitad de su territorio es aún virgen e indómito y es ahí donde se encuentran estos parajes, último bastión donde se pueden ver y experimentar el modo de vida y costumbres de sus habitantes originarios. Los esteros son un lugar, pantanoso, inundable, lleno de arroyos y lagunas e imposible acceder en vehículos. Con la creación de la Reserva muchas de las actividades económicas tradicionales de la zona, como ser los mariscadores (cazadores) y troperos (arrieros, que en el Iberá tienen la particularidad de llevar a nado el ganado vacuno a través del estero) fueron desapareciendo y muchos de sus pobladores migraron a los pueblos y localidades vecinas. El cese de estas actividades resultó beneficioso para la regeneración del ecosistema pero fue devastador para los pobladores que no pudieron o supieron reconvertir su economía.

La belleza del paisaje y su cultura convierten a estos parajes en una excelente propuesta para turistas ávidos de nuevas de experiencias y es sin duda una opción sustentable ecológica y económicamente para la vida de estos pobladores. La creación de “experiencias” turísticas permite poner en valor su trabajo y su cultura mostrando la magnificencia de la naturaleza, involucrando a las familias del estero y “vivenciando” la forma de vida de los antiguos mariscadores y troperos.

Experiencia Carambola i

La experiencia arranca en el Puerto Carambolita donde en el año 1920 con el auge del comercio de cueros exóticos llegaban a este puerto hasta 50 canoas por día para intercambiar cueros, comestibles y mercaderías necesarias para la vida en el estero. Se realizan cruces del estero en canoa a botador y en canoa trineo tirada por caballos para llegar al Paraje Carambola, donde en un refugio construido a semejanza de las típicas casas de piríes de los parajes, los visitantes son recibidos con un almuerzo típico. Para el tiempo libre antes de emprender el regreso se puede optar por una caminata por caminos de arenas cubiertos por aguas poco profundas, explorar un montecito cercano o una siesta correntina en catre.

Experiencia en kayak por la ruta de los mariscadores

Los “mariscadores” eran los hombres del Iberá que se ganaban la vida cazando y vendiendo cueros y que sin necesidad de GPS conocían y recorrían cada rincón del estero y sus lagunas, riachos y canales. Con el declive del valor internacional de las pieles exóticas sumado a la creación de la reserva provincial la actividad fue desapareciendo y felizmente en muchos casos este proceso trajo consigo la reconversión de algunos mariscadores en guarda parques, guías y agentes de conservación.

Esta experiencia conjuga cultura, aventura y deporte y propone recrear con una travesía en kayak los recorridos de los antiguos mariscadores en lo más profundo de los Esteros del Iberá navegando sus riachos y lagunas y pernoctando en los refugios de “piríes”.

Experiencia “Nadando con los caballos”

En algunas islas y lomadas del Iberá los habitantes se dedican a la cría de ganadería no intensiva. Cuando es tiempo de venderlas o de arrearlas a otros campos en busca de mejores pasturas debido a la geografía típica del estero los troperos se ven obligados a realizar el arreo por tierra firme y por arroyos y esteros. En estos cruces vacas, caballos y los mismos arrieros deben nadar escoltados por algún canoero. Es una experiencia única para revivir la cultura propia del Iberá nadando con los caballos.

Proyecto Iberá www.proyectoibera.org

Viste: www.revistaelpato.com

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