La brecha laboral de género en la Argentina: ellos ganan un 25% más

brecha genero laboral argentina

Reclamos a pie de calle, reivindicaciones y protección institucional son algunos de los avances que ha logrado la Argentina en materia de género, pero la igualdad todavía no puede darse por adquirida en muchos ámbitos. El laboral es sin duda uno de ellos.

“Las desigualdades entre varones y mujeres todavía persisten en el mundo del trabajo”, asegura la Organización Mundial del Trabajo. Así lo corrobora un informe suyo hecho público este mes de mayo.

El estudio expone que en la Argentina, como en muchos otros países, todavía son las mujeres son quienes llevan a cabo la mayor parte de las tareas domésticas y el trabajo relacionado con el cuidado de los hijos. A menudo esta es una labor no remunerada, que incurre mucho más en ellas (un 89%) que en ellos (un 58%).

La distribución de las tareas afecta a la inserción laboral. Del total de personas en edad de trabajar, 7 de cada 10 varones participan del mercado, pero sólo 5 de cada 10 mujeres lo hace, según lo revelado por la OIT.

Además, para ellas es más difícil conseguir trabajo, lo que se traduce en una brecha tanto en la tasa de empleo (que es del 44% en las mujeres y del 64% en los hombres) como en la tasa de desocupación (10,5% en el caso de ellas y 7,8% en el caso de ellos).

El hecho de tener un empleo no garantiza que las condiciones de trabajo sean decentes. La informalidad afecta en mayor medida a las mujeres (un 5% más), y muchas de ellas (un 14,3%) trabajan menos horas por semana de lo que les gustaría.

Los estereotipos de género contribuyen a encasillar a las mujeres en determinados roles, apunta la OIT. De hecho, las ocupaciones del cuidado como las tareas del hogar, la educación y los servicios de salud son las actividades con más presencia de mujeres.

Ésta clara segregación ocupacional acentúa la brecha salarial: las mujeres ganan un 25% menos que los hombres y tienen menor presencia en los puestos jerárquicos, con un 28% menos de visibilidad.

Y no sólo eso, sino que, después de 25 años de vigencia de la ley de cupo femenino, las mujeres siguen siendo una minoría en el Congreso Nacional.

El impacto de estas diferencias se ve durante la trayectoria laboral, pero también después. En las pensiones por jubilación, la tasa de cobertura previsional es menor entre ellas (un 88,4%) que entre ellos (un 91,5%).

NOTICIAS DESTACADAS