Runnorexia: síntomas, señales de alerta y consecuencias
Los especialistas definen a la runnorexia como un comportamiento en el que la persona no puede dejar de correr, incluso si sufre lesiones, dolor o agotamiento. En muchos casos, la necesidad de correr está asociada a la ansiedad por mantener un peso específico o cumplir con una rutina extrema.
Síntomas más comunes de la runnorexia:
-
Incapacidad para dejar de correr aunque haya dolor o fatiga.
Sentimientos de culpa o irritabilidad si no se entrena.
Pérdida de relaciones sociales o laborales por priorizar el running.
Restricción alimentaria acompañada de exceso de ejercicio.
Negación del problema o justificación de la conducta.
¿Es lo mismo que la adicción al deporte?
No exactamente. Si bien comparten ciertas características, la runnorexia está vinculada de forma más específica al running como única vía de satisfacción o descarga emocional. No todos los adictos al ejercicio sufren runnorexia, pero todos los que padecen este trastorno sí presentan patrones de ejercicio compulsivo centrado en correr.
Además, la runnorexia puede coexistir con otros trastornos alimentarios, como la anorexia o la bulimia, lo que agrava su impacto en la salud integral de la persona.
¿Cómo se puede tratar la runnorexia?
El tratamiento de la runnorexia requiere un enfoque interdisciplinario, que combine asistencia psicológica, nutricional y médica. La detección temprana es clave para evitar complicaciones físicas (como fracturas por estrés o trastornos hormonales) y mentales (como depresión o aislamiento social).
Los especialistas aconsejan prestar atención a las señales del entorno y promover una relación equilibrada con el deporte, sin caer en extremos.