Un vicedirector fue imputado por el presunto abuso sexual de una asistente escolar

El vicedirector de una escuela rosarina ubicada en el barrio Toba fue imputado por los delitos de abuso sexual simple en contexto de violencia de género y abuso de poder en el marco laboral, luego de que una asistente de la institución lo denunciara por graves situaciones de acoso. Quedó en prisión domiciliaria por sesenta días con tobillera electrónica. El Ministerio de Educación provincial lo separó preventivamente del cargo y le abrió un sumario administrativo.


Por Claudio González

El Ministerio Público de la Acusación (MPA) delegación Rosario investiga una gravísima denuncia contra un hombre de 44 años identificado como Javier Alejandro B., quien hasta hace pocos días se desempeñaba como vicedirector de la escuela primaria bilingüe Nº 1.380 “Roberto Fontanarrosa” (pasaje 1816 y Circunvalación) en el extremo oeste.

El caso trascendió el lunes cuando una joven de 26 años, asistente escolar en el comedor del establecimiento denunció ante el director que había sido objeto de manoseos y situaciones de acoso por parte del directivo sospechado. De inmediato la víctima hizo la denuncia, la escuela la acompañó y notificó al Ministerio de Educación.

La delegada regional Rosario de la cartera educativa, Daiana Gallo Ambrosi, confirmó que se activó el protocolo de atención de estas situaciones. “La palabra de la víctima es la que vale. Iniciamos investigación sumarial y lo separamos del cargo. En la vía penal la Fiscalía determinó llevarlo detenido”, explicó la funcionaria. Y agregó que a la víctima se le otorgó una licencia por violencia de género. “Es un hecho muy grave que amerita que investiguemos en profundidad”, recalcó.

En tanto, desde la delegación Rosario de la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé) indicaron que ya hubo denuncias contra el docente en cuestión, aunque no fueron confirmadas oficialmente por el Ministerio.

El hecho quedó bajo investigación de la fiscal de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Nora Marull, que tras una serie de constataciones tramitó la orden de detención de Javier Alejandro B. La media se realizó el lunes por la mañana en pleno horario de clases, cuando la policía se presentó en la escuela.

Y aunque actuaron con prudencia, su presencia llamó la atención de la comunidad educativa. Igualmente, la actividad pedagógica se desarrolló con normalidad.  Lo cierto es que tras pasar unas horas detenido en una seccional, el docente fue trasladado el martes a la tarde al Centro de Justicia Penal (CJP) donde debió someterse a la audiencia imputativa.

El poder de abusar

En esta instancia la fiscal Marull le achacó “dos delitos de abuso simple en contexto de violencia de género y abuso de poder en el marco laboral”.  El trámite fue presidido por el juez Pablo Pinto, que tras un acuerdo entre Marull y la defensora pública María Laura Maenza sobre las condiciones de la medida cautelar, decidió aceptar la calificación legal escogida por la fiscalía y dar por cumplimentada la imputación.

El magistrado ordenó la prisión preventiva morigerada en modalidad domiciliaria del imputado por seis meses, plazo en el que deberá cumplir con una serie de requisitos. Entre ellos, el monitoreo de tobillera electrónica, además del control espontáneo y sorpresivo del personal policial.

También deberá designar un garante personal y pagar una caución real de 30.000 pesos. Finalmente el juez dispuso la prohibición de acercamiento del imputado y todo tipo de contacto, ya sea personal o a través de terceras personas con la víctima, sus familiares o allegados.

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