miércoles 20 de noviembre de 2019

Policiales | robo

Inteligencia, confianza y robo: a un año del desbarate, condenaron a la banda de "Los Tatuadores"

En agosto de 2018 fueron detenidos por cometer violentos robos en distintas viviendas de Santa Fe. Esta semana Sus integrantes fueron condenados y el fallo dispuso se otorgó una reparación económica a las víctimas.

Primero establecían contacto con las posibles víctimas, que en su mayoría eran mujeres que vivían solas o ancianas. Después pasaban los datos: horarios, qué elementos de valor había en la vivienda, cómo entrar.

Llegaban en auto, rompían la puerta, entraban encapuchados, amordazaban a las víctimas y se llevaban lo que fueron a buscar: objetos de valor, dinero en efectivo, elementos de tecnología, joyas. Luego, llevaban lo robado a sus casas o al negocio en el que todos trabajaban y les servía de fachada: un local de tatuajes en Estanislao Zeballos al 4500.

Parecía el crimen perfecto, hasta que una vez algo falló. Y fue allí, cuando la policía pudo detectar que detrás de todo había olor a tinta y huellas en la piel. ¿Qué falló?

Robos violentos

El sábado 11 de agosto del 2018, tres integrantes de la banda llegaron en un automóvil Ford Escort color rojo a un local de venta de videojuegos ubicado en calle Necochea al 3.700. Del lugar se llevaron cinco consolas Play Station 4; 70 videojuegos; 11 joysticks y dos auriculares. Utilizaron armas de fuego y también tenían una picana de mano con la que amenazaron a quienes estaban en el local. Con el devenir de la investigación se supo que uno de los miembros de la banda había tomado contacto con las vendedoras con intenciones de comprarle productos.

El inmueble donde está emplazado el local consta de dos pisos: abajo funcionaba en ese entonces un negocio de venta de videojuegos y arriba la vivienda de las dueñas. Cuando los malvivientes ingresaron, una de las ocupantes se encontraba en el piso de arriba, y advertida de lo que ocurría en la planta baja se asomó por la ventana y vio la patente del auto rojo Ford Escort en el que habían arribado los ladrones.

Este dato, por demás de central, le sirvió a los investigadores para dar con la titularidad del automóvil, y tras rastrear la trayectoria realizada por el vehículo a través de la utilización de cámaras de seguridad pública y particulares, detectaron que los autores del delito llegaron al local de tatuajes.

Modus operandi

Anteriormente ocurrió un robo en una vivienda de Pasaje Marsengo al 5300. El mismo sucedió el miércoles 25 de julio cuando "Tatuadores" ingresaron a la casa donde se encontraba la propietaria y su hija menor de edad. Allí sustrajeron 30 mil pesos en efectivo; gran cantidad de joyas de oro y de plata; dos notebooks; una tablet; una máquina de fotos; un proyector; un maletín profesional de maquillaje; y diversas prendas. Fue a raíz de aquel atraco por el que comenzó a tener intervención en la causa la fiscal Lucila Nuzzo, quien iba a detectar el patrón para conectar los demás ilícitos.

Es que la víctima de aquel robo vendía joyas y productos de belleza en su casa, y era clienta de una peluquera llamada María Guadalupe que con el devenir de la investigación se supo que la estilista era pareja de Matías Chamorro, tatuador y organizador de la banda. La misma le había brindado la información a su marido de lo que podían encontrar en la casa de su clienta para perpetrar el robo.

Con el devenir de la pesquisa la PDI detectó además, tras realizar tareas de inteligencia, que la banda se movilizaba a través de un Ford Escort y Peugeot 206. Este último automóvil, justamente era propiedad de la Peluquera Guadalupe Mendicino y del mismo los investigadores secuestraron secuestraron precintos, una carabina calibre 22 y varios elementos robados, entre ellos uno de una casa de barrio Candioti.

Pero faltaba por lo menos un robo más...

Pesquisas en celulares

La mayor información sobre el proceder de la banda y las personas involucradas se obtuvo de las pericias a los teléfonos celulares secuestrados en la primera detención. Un audio de Chamorro con una persona agendada como “Ema Ponce” hizo alusión a una importante suma de dinero en una caja fuerte: “mi tía me dijo que hay 50 mil pesos en la caja fuerte”.

Ese dato sirvió para vincular el último de los robos endilgados a la banda ya que en horas de la siesta del sábado 4 de agosto de 2018, ingresaron a una vivienda ubicada en calle Crespo al 2.800, en la cual residía una mujer de 96 años. Allí, la tía de Ema Ponce fue una de las personas que cuidaba a la mujer, y a su vez delató sobre las pertenencias que tenía su patrona.

Crimen organizado

En total, la Fiscalía identificó a seis personas como integrantes de la banda, y los acusó de formar parte de una asociación ilícita. Además, les atribuyó la autoría de los cuatro robos calificados por ser cometidos en poblado y en banda, con armas de fuego no habidas.

En la organización ilícita se determinó el rol del organizador, del jefe, de tres miembros que se encargaban de conseguir la información y acompañar a los atracos, y un partícipe necesario. Hoy todos los imputados cuentan con condenas en procedimientos abreviados, con penas de cumplimiento efectivo y una reparación económica a las víctimas de los robos.

Nuzzo precisó en diálogo con Aire Digital que ninguna de las personas involucradas contaba con antecedentes condenatorios, y que sólo resta definirse la situación de una de las personas implicadas: la tía de Ema Ponce, quien se encuentra imputada como partícipe principal del robo de calle Crespo.

Peluquera arrepentida

Además, Nuzzo explicó que Mendicini actuó como “imputada colaboradora”, según permite la ley 27.304, por haber brindado información que permitió la detención de dos personas que permanecían prófugas. Es por esto que la mujer fue beneficiada con una reducción en la imposición de la condena y debe purgar dos años y medio en libertad condicional.

En tanto, el organizador Carlos Andrés Cesaro fue condenado a seis años de prisión y el jefe Martin Alberto Chamorro a cinco años de prisión y una reparación económica de $100.000. Por último, Emanuel Ponce, Nicolás Minora y Jonatan Pereyra fueron condenados a tres años de prisión como miembros de la organización ilícita.

Audio ► Entrevista con la fiscal María Lucila Nuzzo

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