viernes 24 de enero de 2020
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Qué dice el chiste más viejo de la historia, con 4300 años de antigüedad

Investigadores de la Universidad de Wolverhampton, Inglaterra, reunieron la lista de chistes más antiguos de la historia. Enterate de que se reían en Babilonia, Egipto, Grecia y Roma

Investigadores de la Universidad inglesa de Wolverhampton, se propusieron rastrear los chistes más antiguos que habían quedado registrados.

El primero lo hallaron en una tablilla babilónica del año 1900 antes de Cristo, aunque podría datarse también en el año 2300.

Según informaron las temáticas que más hicieron reir en esa época eran los gases y las mujeres

"Algo que nunca ha ocurrido desde tiempos inmemoriales: una mujer joven no se ha tirado un pedo en el regazo de su esposo", dice el primer chiste de la historia de la humanidad.

El mismo indica que una joven enamorada evitaría a toda costa emitir gases delante de su amado. Aunque parezca poco cómico, recurre a dos temas que en las bromas actuales son comunes: parejas y escatología.

Por otro lado, en el antiguo Egipto se encontró el segundo más viejo, que data de unos 1600 años antes de cristo y está escrito en un papiro que dice: "¿Cómo entretienes a un faraón aburrido? Navegas por el Nilo con una barca llena de mujeres jóvenes vestidas solo con redes de pesca y le dices al faraón que vaya a pescar".

Odiseo le dice al Cíclope que su verdadero nombre es "nadie". Cuando Odiseo ordena a sus hombres que ataquen al Cíclope, el Cíclope grita: "¡Ayuda, nadie me está atacando!. Nadie acude en su ayuda", continúa.

Uno que proviene de la Antigua Grecia (429 a.c.), habla sobre los humanos. "Pregunta: ¿Qué animal camina a cuatro patas por la mañana, a dos al mediodía y a tres por la tarde? Respuesta: el hombre. A cuatro patas como bebé, a dos como hombre y a tres en la vejez, usando bastón".

El chiste de más antigua data en Roma es de entre el año 63 y 14 a. C.: "El emperador Augusto estaba de gira por el Imperio cuando vio a un hombre en la multitud que tenía un parecido sorprendente consigo mismo. Intrigado, preguntó: "¿Tu madre estuvo alguna vez en el servicio de Palacio?" "No, alteza", respondió, "pero mi padre sí".