En Rosario, Maximiliano Pullaro pidió terminar con "las malditas retenciones" y exigió que los recursos del interior vuelvan en obras
Durante el acto por el Día de la Bandera en Rosario, Pullaro reivindicó el rol del interior y lanzó fuertes reclamos al Gobierno Nacional.
El gobernador Maximiliano Pullaro encabezó el acto por el Día de la Bandera en Rosario y pidió al Gobierno Nacional que escuche el reclamo del interior.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encabezó este viernes el acto central por el Día de la Bandera en Rosario, con un discurso cargado de contenido político y fuertes reclamos al Gobierno Nacional.
Desde el imponente Monumento Nacional a la Bandera, el mandatario santafesino defendió el rol del interior del país, destacó el proceso de pacificación en Rosario y exigió que “los recursos que se van del interior todos los años vuelvan en obras”.
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“El campo necesita que el Gobierno termine con las malditas retenciones”, lanzó Pullaro, en uno de los pasajes más enfáticos de su mensaje. También pidió “cuidar a la industria” con una política de importaciones inteligente, “defender la educación, la ciencia y la tecnología”, y promover la inversión en infraestructura básica como rutas, energía y ferrocarriles para potenciar la producción del interior.
“El superávit no se construye desde la especulación financiera”, advirtió. “La única manera de que Argentina salga adelante es si fortalece su sistema productivo”, remarcó.
En clave federal, Pullaro reivindicó la figura de Manuel Belgrano y de Estanislao López, y afirmó que “la historia de esta nación no se entiende si no entendemos la historia de la provincia de Santa Fe”.
“El interior es el motor que empuja a la República. Y cada vez que este país miró al interior, a la Argentina le fue bien”, sostuvo.
Rosario: de la pacificación a la reconstrucción
Pullaro dedicó buena parte de su discurso a destacar el trabajo realizado en Rosario para enfrentar al narcotráfico y reducir los niveles de violencia. Aseguró que la ciudad “está en la primera etapa, la de la pacificación”, y prometió que “cuando terminemos la infraestructura carcelaria y policial, esta ciudad va a recuperar la paz y la seguridad”.
A la etapa de pacificación —dijo— le seguirá “la reconstrucción”, con grandes obras y un impulso al turismo, la cultura, el deporte y el desarrollo productivo: “Rosario se va a convertir en la capital del interior de la República Argentina”.
El gobernador afirmó que muchos dudaron de la posibilidad de revertir la situación: “Hace cinco años dijeron que el narcotráfico había vencido. Pero no tuvieron el coraje ni la valentía de enfrentar a las mafias”, disparó. “Nosotros somos la ciudad que volvió a ponerse de pie y hoy exige protagonismo en nuestro país”, concluyó.
