Lobby religioso: una alianza que es una novedosa aparición en Diputados

El bloque Somos Vida es el gran evento de las últimas elecciones santafesinas. Una alianza que reúne sectores evangélicos y católicos aunados en sus planteos antiabortistas. La ex modelo Amalia Granata propulsó lo que será una bancada de seis diputados que reconoce cercanías ideológicas con el peronismo. Para Omar Perotti, que tiene en la Cámara Baja siete representantes sobre 50, serán un recurso de gobernabilidad. Pero en política nadie actúa solo por amor a Dios.


Por Hernán Lascano                                        

Una de las novedades potentes que dejó la última elección en Santa Fe es el importante caudal de votos que cosechó la lista encabezada por Amalia Granata. Podría tratarse de otro de los fenómenos distintivos de los últimos veinte años, la inserción en la política de figuras que capitalizan su popularidad ganada en el terreno del espectáculo, sino fuera porque la presencia reciente en los medios de esta ex modelo rosarina no fue en el campo del entretenimiento, sino en el del debate ideológico, a partir de sus posiciones en contra de la legalización del aborto.

Esta combinación la hizo cabeza visible de una alianza en la que conviven sectores religiosos distintos que tienen en sus planteos antiabortistas su núcleo central de coincidencias. Con el lanzazo de  la bandera más reconocible, la del pañuelo celeste, a la Legislatura santafesina llegará un bloque de seis diputados. Este macizo de sectores predominantemente religiosos, en especial católicos y evangélicos, quedaron en el tercer lugar de diputados provinciales.

Dado que tienen como base un electorado de fuerte identidad emocional, sostenida en los principios de sus credos, lo que se insinúa más que una bancada es el embrión de una fuerza política acaso más duradera. Con diferencias, pero también semejanzas, al proceso que ocurrió en el partido republicano estadounidense o en el movimiento que llegó a la presidencia en Brasil a Jair Bolsonaro, donde la apelación al corazón y a la fe fue parte esencial del discurso político de candidatos con éxito.

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Una minoría de seis diputados, sí, pero consistente y con capacidad de movilización de sus bases que sectores más asentados en los partidos políticos han ido perdiendo. Novedosos en un reducto donde todos los espacios de la oposición serán importantes para el gobernador entrante Omar Perotti, que tendrá también un bloque reducido. Siete diputados alcanzó a colocar el peronismo en la Cámara baja. Allí el Frente Progresista tendrá 28 escaños encabezados por Miguel Lifschitz

 

El bloque se llamará “Somos Vida” y reivindica la independencia con la que de hecho llega al recinto. Pero parece tener de entrada alguna sintonía con el peronismo. En principio porque es en este movimiento donde reconoce un campo de mayor entendimiento a las explícitas posiciones antiabortistas que fueron su carta de presentación electoral. El socialismo está claramente identificado con políticas de salud reproductiva y control de la natalidad que fueron puntales de su histórica línea de salud pública. Hay allí un escollo o, al menos, una fuerte disonancia.

Otro punto de cercanía con el peronismo está en cierta convergencia de los electorados. ¿A quién votaron para gobernador los sectores que acompañaron a Unite? La aritmética de las urnas no es una ciencia exacta. Pero si se suman los votos que cosechó la lista de diputados del PJ liderada por Leandro Busatto con la que encabezó Granata el número resultante está apenas por debajo a los que obtuvo Perotti.

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¿Recibió el futuro gobernador el favor de los votantes de este espacio de decisiva composición religiosa? Aunque no lo mencionen por discreción, en el bloque de Somos Vida no tienen dudas de que así fue. Por expectativas, por conexidad ideológica y por el origen peronista de algunos de sus dirigentes.

La elección de Granata llamó la atención a los sectores que ponen un ojo en el armado de las distintas Iglesias pensando en cálculo electoral. No pareció casual que Mauricio Macri la recibiera en la Casa Rosada dos días después de que su lista cosechara 262 mil votos en Santa Fe.

El que comenzó el frente fue Walter Ghione, pastor evangelista de 37 años, del barrio Tiro Suizo de Rosario, que ocupó el segundo lugar en la lista de candidatos a diputados provinciales. En el tercer peldaño se ubicó Nicolás Mayoraz, abogado rosarino vinculado a la Iglesia Católica, de solvente discurso. La cuarta banca es la fonoaudióloga Betina Fiorito, el quinto es el profesor evangelista de la UTN, Juan Domingo Argañaraz. Y el último lugar es para Natalia Armas, también identificada con los sectores eclesiásticos.

Ghione dijo que tiene una afinidad con la doctrina social de la Iglesia que pregona el justicialismo. “Ninguno de nosotros ha militado en esos espacios pero tenemos una proximidad ideológica. Provenimos de diferentes lugares, nos llevamos muy bien en nuestras fuertes coincidencias y tenemos mucha vocación de debate”, le comentó a Aire de Santa Fe.

Sostuvo también que desde su nuevo bloque intentarán perfilar acuerdos con los sectores que puedan propulsar sus planteos. “Me siento más un referente social que religioso. Por supuesto que la base de nuestro conocimiento ha sido la defensa de la familia y de la vida desde la concepción. Pero también nos preocupa la seguridad, el empleo y la educación”.

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De visita en Rosario la semana pasada, el candidato presidencial Juan José Gómez Centurión sostuvo en el diario La Capital que el voto celeste fue clave para que Perotti ganara las elecciones. Aseguró que el gobierno de Macri perdió adhesión al impulsar la ley del aborto. Y que las posiciones asumidas en el debate pesaron en las elecciones provinciales de Córdoba y Santa Fe. Para el ex carapintada, que fue funcionario de la Aduana y la Afip, “el voto peronista tiene origen filosófico cristiano, es celeste y en Santa Fe influyó muchísimo”. También dijo que en la provincia tiene vínculos políticos con la lista de Somos Vida.

Este espacio debutante se dice consciente de que en una Legislatura partida y con un oficialismo en minoría, su tributo para la gobernabilidad significará mucho. Los aportes que puedan hacer, dicen también, deberán tener contraprestación en favor de sus ideales. Lo que se notará en las posiciones por venir en educación y salud pública. En esos espacios los sectores cristianos, en correspondencia con las palabras de su liturgia, llegan a dar testimonio. Y en política nada es gratis.

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