Policía acusado de asaltar a una embarazada: “Nunca le gatillé”

La jueza Sandra Valenti dictó este mediodía la prisión preventiva para R.A. Hilbe, acusado de haber asaltado con su arma reglamentaria a una policía embarazada el pasado jueves.

El fiscal de homicidios Gonzalo Iglesias solicitó que se imponga la prisión preventiva para R.A. Hilbe. Iglesias había imputado el sábado a Hilbe como autor de los delitos de homicidio doblemente calificado por ser con uso de arma de fuego y criminis causae en grado de tentativa, en concurso real con el robo doblemente calificado por arma y por ser cometido por un personal policial, también en grado de tentativa.

Para fundamentar su pedido, Iglesias comenzó repasando las evidencias con las que cuenta la causa, especialmente el testimonio de la víctima y algunos testigos.

Según el relato de la víctima, Hilbe la siguió durante aproximadamente una cuadra y media, por calle Perú, desde Lopez y Planes hasta Cochabamba. El imputado la habría empujado contra una pared, exigiéndole dinero, y ante la negativa habría extraído su arma reglamentaria y le habría gatillado dos veces en el vientre. Luego, Hilbe se retiró caminando del lugar.

Según continuó relatando el fiscal, la mujer recurrió a pedir ayuda a un negocio vecino, propiedad de un policía que se encontraba de franco. Éste vecino junto con otra persona salieron a la búsqueda de quien había agredido a la mujer, y lo encontraron en las inmediaciones. Al momento de detenerlo, el hombre se identificó como personal policial, para más adelante disculparse por lo que había hecho y justificarse diciendo que no tenía dinero para comer.

El fiscal argumentó la existencia de peligro de fuga del imputado, y de la posibilidad de entorpecer la investigación si recuperaba la libertad, y solicitó que se imponga la prisión preventiva.

El defensor público Lisandro Aguirre comenzó pidiendo la palabra para su defendido, ya que Hilbe quería declarar. El imputado entonces comenzó a explicarse: “Ese día salgo de mi casa a las 13:30, tengo problemas de toda índole, espirituales, económicos… Cuando llego al banco veo que sale una chica y la empiezo a seguir. En un momento no sé si de locura o qué, le pido la plata. Jamás saqué el arma. Cuando se da vuelta veo que está embarazada y ahí caigo de lo que estoy haciendo, y le digo que se vaya. Pero quiero dejar en claro que nunca la golpeé ni le gatillé”.

Luego Aguirre cuestionó la calificación legal seleccionada por la fiscalía de la tentativa de homicidio, por considerar que ese hecho no cuenta con evidencia más allá de la palabra de la víctima, para acto seguido destacar que el imputado reconoció el hecho de robo y lo sucedido esa tarde, y que está arrepentido.

Para cuestionar la imputación de la tentativa de homicidio, Aguirre se hizo eco del informe médico donde se manifiesta que la víctima no tiene ninguna herida visible, y del informe de la pericia del arma, donde se establece que está apta para disparar, entonces no se podría haber gatillado dos veces sin que se realicen los disparos.

El defensor solicitó la libertad del imputado, o medidas alternativas a la prisión preventiva, e Hilbe pidió el uso de la palabra nuevamente. En este caso, fue para pedir perdón: “Quiero aprovechar que está la prensa presente para pedirle perdón a la víctima y a su familia, y que cuente las cosas como fueron, yo me arrepentí y me hice cargo de lo que hice. También le pido disculpas a mi familia y a la institución policial”.

Al momento de resolver, la jueza Sandra Valenti hizo hincapié en el punto de conflicto: el arma, ¿la sacó o no la sacó? . Para la magistrada, una frase que brinda la víctima en su declaración es clave: “vi que sacaba un arma igual a la que usa el personal policial, entonces le presté atención a la cara”. Esta frase da por acreditado que la pistola sí se usó en el robo, y avala la imputación de robo calificado por el uso de arma.

Por otra parte, Valenti cuestionó la imputación de la tentativa de homicidio ya que se constató que el arma no tenía balas en la recámara (sí en el cargador) y que no se encuentra acreditado el “matar para” que exige la figura del criminis causae.

Por último, mantiene el agravante de que los delitos fueron cometidos por un personal policial “que está para evitar los delitos, no para cometerlos” e impuso la prisión preventiva para Hilbe.

Al finalizar la audiencia, el fiscal Gonzalo Iglesias se refirió a la causa desde el móvil de la radio en el subsuelo de Tribunales.