“Oculté el cuerpo porque estaba desesperado”

El juez Sergio Carraro impuso la prisión preventiva para J.C. Gutierrez, albañil de 49 años imputado de haber asesinado con un arma blanca a Daniel Radolovich el pasado viernes en una vivienda de barrio Pompeya.

El juez Sergio Carraro impuso la prisión preventiva para J.C. Gutierrez, albañil de 49 años imputado de haber asesinado con un arma blanca a Daniel Radolovich el pasado viernes en una vivienda de barrio Pompeya.

El fiscal de homicidios Gonzalo Iglesias solicitó la prisión preventiva para Gutierrez por entender que la investigación hasta el momento comprueba la autoría del imputado en el hecho.

Como se atribuyó en la audiencia imputativa el pasado lunes, Gutierrez se presentó en la comisaría el sábado al mediodía acompañado por su mujer y el hijo de ésta. Allí manifestó ante el personal policial que había dado muerte a su amigo y que el cuerpo estaba enterrado en el patio de su casa.

Según relató esta mañana Iglesias, Gutierrez estaba en su casa el viernes cuando llegó Radolovich. La esposa del imputado habló por teléfono con él a la noche, y allí él le manifestó: “hice una locura, maté a Daniel”. La mujer descreyó el comentario y lo tomó como una broma, pero al día siguiente, ante el mismo comentario, fue con su hijo hasta la casa y se encontró con la situación.

El fiscal explicó que en la vivienda se secuestró un arma blanca y prendas de vestir con aparentes manchas de sangre, y que el cuerpo de la víctima se encontró donde Gutierrez dijo.

Entre las dos familias existía una amistad desde hacía bastante tiempo, según expresó el fiscal, Radolovich ayudaba a Gutierrez con trabajo, comida e incluso con un lugar donde vivir.

La defensa pública cuestionó la pretensión fiscal y solicitó el rechazo de la prisión preventiva. Para la defensa se trató de un caso de legítima defensa ante un ataque de Radolovich, o un exceso en la legítima defensa que disminuye la pena considerablemente.

Además la defensora destacó la actitud del imputado de hacerse presente en la comisaría y someterse a derecho.

Gutiérrez comenzó su descargo diciendo “quiero pedir mil perdones a la familia Radolovich. Fueron mis mejores amigos” para luego detallar qué pasó el día del ataque. “Ese viernes él llega borracho y discutimos por la casa. Él me intenta agredir y yo me defiendo, con temor por los antecedentes que él tenía. Después no me acuerdo más nada hasta el día siguiente que me levanté. Oculté el cuerpo no para darme a la fuga sino porque estaba desesperado, no sabía qué hacer”.

Cuando la defensora le preguntó a qué se refería con los antecedentes de Radolovich, Gutierrez dijo que sabía que había estado preso en Coronda por homicidio: “Tenía cinco muertos, y tuve miedo que me mate a mí también” argumentó el imputado.