Dos testigos desvincularon de los cargos al médico legista acusado de encubrir a dos agentes de Drogas
Redacción Aire Digital
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El juicio a dos policías acusados de tormentos a dos detenidos y a un médico legista acusado de haber encubierto los golpes transita su segunda jornada de testimonios en el Tribunal Oral Federal de Santa Fe.
El debate oral y público comenzó ayer y tiene en el banquillo de los acusados a los policías de la provincia de Santa Fe Luciano Federico Martínez y Germán Daniel Arce, y al médico policial Alejandro Oscar Daveau.
Los tres acusados fueron denunciados por Gusvato Cernadas y Angel Ramírez, dos hombres detenidos en un procedimiento por una causa de narcotráfico el 25 de marzo de 2013, en Reconquista. Martínez y Arce enfrentan el juicio acusados de tormentos, y Daveau es juzgado por encubrirlos.
Cernadas y Ramírez, querellantes en la causa, declararon ayer y relataron ante los jueces Luciano Lauría, José María Escobar Cello y María Ivon Vella los golpes recibidos al momento de su detención y la atención médica recibida en primera instancia por Daveau.
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La función del médico policial
Durante la mañana declararon dos médicos, compañeros de trabajo del galeno acusado, y brindaron precisiones sobre la tarea que desempeña el médico policial. Uno de ellos fue compañero de Alejandro Devau, y el otro fue el jefe de medicina legal de la zona norte, incluido Reconquista.
Las declaraciones de los dos profesionales de la salud fueron coincidentes en cuanto a las obligaciones y el modo de proceder de los médicos policiales.
Los testigos comenzaron explicando cómo organizaban los turnos entre los cuatro médicos policiales que había en Reconquista en el año 2013. Explicaron que los turnos se cumplían de lunes a lunes, que revisaban a los lesionados, víctimas o imputados que requiriera la comisaría o el juzgado, y que el informe era remitido a quien lo solicitara.
A continuación fueron coincidentes sobre la modalidad del examen médico policial que realizan: “es en base a la observación, se plasman en el informe las lesiones que se ven a simple vista, y el informe es remitido a la autoridad que lo requirió. Si consideramos necesario algún análisis complementario, lo sugerimos, pero no es decisión nuestra”, precisaron.
A simple vista y sin consultas
Ante las preguntas del abogado defensor Néstor Oroño, que representa a los tres acusados, los testigos explicaron que no deben interrogar a los pacientes sobre el origen de las lesiones, si bien a veces lo pueden expresar de manera espontánea. Uno de ellos fue más allá y precisó: “generalmente el mismo detenido nos dice… a veces con la verdad y a veces dicen cosas que no son, pero uno se da cuenta de eso”. A continuación amplió: “tratamos de no interrogar porque lo que se diga de un lado o del otro puede ser sugestivo, y nuestro informe tiene que ser objetivo”.
En relación a las heridas observadas a simple vista, los médicos explicaron que deben sugerir con qué las consideran compatibles, y son leves o graves y el tiempo de curación.
Finalmente fueron consultados sobre las modalidades de licencias, y si podían ser interrumpidas en caso de ser necesarios. Los médicos explicaron que en caso de ser necesario el jefe de policía podía requerir el servicio de un médico que se encuentra de licencia, pero que no era algo habitual.
Ayer los dos denunciantes fueron los primeros en declarar, y habían cuestionado la atención recibida por el médico policial. Gustavo Cernadas y Angel Ramirez expresaron que el profesional “no nos revisó, sólo nos miró” y que no les había consultado sobre el origen de las lesiones.
