Qué compraron Los Monos con el dinero narco

Por Germán de los Santos


En “La balada de Al Capone”, un ensayo emblemático sobre la mafia y el capitalismo de mediados de los ’60 (reeditado en 2009), Han Magnus Enzemsberger reproduce una cita del famoso gángster de Chicago: “Sólo soy un hombre de negocios, nada más”. El escritor alemán interpreta que la figura del mafioso se configura, ante la ausencia de competidores, en el mito del siglo XX. Y sugiere que lo que hizo ese “fantasma forjado por millones de mentes” fue dirigir un emporio que siguió la lógica de ‘la oferta y la demanda’, y en el camino ‘se tomó trágicamente en serio la lucha contra la competencia’”.

El negocio de la droga en Rosario tiene más competidores que los que la ciudad puede soportar. Y esto se traduce de manera trágica en las calles, en las venas de los barrios, donde las víctimas y victimarios son en su mayoría los pibes ametrallados por un sistema político que no los identifica en las fronteras difusas, ni de un lado ni del otro.

Uno de los principales jugadores que participan en esa lucha por la competencia, que se hizo descarnada y violenta es la banda de Los Monos, una organización narcocriminal que surgió hace más de 25 años pero que recién en abril de 2018 empezó a enfrentar condenas en la justicia, primero en los tribunales provinciales, y luego en diciembre de ese año en el fuero federal, donde los líderes de la organización fueron condenados por narcotráfico.

La justicia determinó y condenó a este grupo narco por asociación ilícita y homicidios, y también por producción y comercialización de drogas ilegales. Pero faltaba algo: el dinero. Qué hizo la banda con los fondos que obtenían del narcotráfico era hasta ahora una incógnita. Otra de las tareas pendientes de la justicia, pero a su vez principal la razón por la que los Cantero se dedican a la venta de drogas y a actividades ilícitas desde sus inicios en el barrio Las Flores, en el sur de Rosario, cuando Máximo Cantero, El Viejo, no se movía en una Toyota Hilux SRV  -dominio LDJ673-, como la que posee ahora, sino a caballo.

Hace más de cuatro años, el entonces titular de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) Carlos Gonela presentó una serie de reportes de operaciones sospechosas que unían en el blanqueo de dinero al sindicalista Marcelo Balcedo, ex titular del gremio de SOEME, detenido en Uruguay desde enero de 2018, con la banda de Los Monos. Se sospechaba que entre ambos había una relación a través de un pata de plomo del gremio llamado Mauricio Yebra, en La Plata.

El caso recayó en el juzgado federal de Marcelo Bailaque, que tardó más de tres años y medio en llamar a indagatoria a los imputados, fundamentalmente los miembros de la banda de Los Monos. Bailaque sabía cómo actuaba este grupo narco, porque en su juzgado se instruyó la causa llamada Los Patrones, que terminó con la condena a 15 años por narcotráfico de Ariel “Guille” Cantero.

Nunca hubo explicaciones de parte de los jueces ni fiscales de porqué demoraron tanto tiempo en iniciar una investigación sobre el destino del dinero narco, el combustible que sirve para mover la maquinaria de la violencia.

Esta semana Bailaque procesó a nueve miembros de Los Monos, entre ellos a Guille, a su hermanastro Ramón Machuca, alias Monchi, la madre de ambos, Celestina Contreras, a Lorena Verdún, ex pareja de Claudio “Pájaro” Cantero, y a Daniel Vázquez, alias Teto, y Mariano Ruiz, entre otros, dos de los principales lavadores de dinero de la banda.

Teto Vázquez, vinculado a la barra brava de Newell’s, fue denunciado por la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), en momentos en que su titular era Rafael Bielsa, quien estuvo al frente de ese organismo entre 2011 y 2013.

Vázquez, era uno de los lavadores principales de la banda y manejaba 17 inmuebles en Rosario y Santa Fe. Según una denuncia de Sedronar, Teto, quien era uno de los jefes de la barra de Newell’s, sería dueño de una flota de siete taxis, dos camiones volcadores que trabajarían en el puerto de Rosario, siete casas y más de una decena de departamentos en el centro de Rosario.

Si bien el imputado se encuentra registrado en dos actividades económicas, tales como “servicios inmobiliarios realizados por cuenta propia, con bienes urbanos propios o arrendados” y “servicios de asesoramiento, dirección y gestión empresarial realizado por integrantes de los órganos de administración y/o fiscalización de las sociedades anónimas”, los movimientos patrimoniales descriptos en su indagatoria se presentan como excesivos.

“A Teto Vázquez y su hermano Sergio “se les adjudica un poder económico de proporciones: las torres construidas en Bv. Segui y Maipú, y Gaboto y Maipú”, señala el informe de la Unidad de Información Financiera (UIF).

Guille Cantero, el líder de Los Monos, fue uno de los que –según la justicia federal- mayores beneficios obtuvo en el lavado de activos proveniente del narcotráfico. Utilizó testaferros, como su pareja, para incurrir en el “autolavado” de fondos, al “inyectar en el mercado legal y en el sistema financiero formal, activos de origen espurio”, o adquirir bienes, como la embarcación La Venenosa, y tres autos de alta gama, entre ellos, un Audi A5, un BMW M3M Sport y una camioneta Chevrolet S10.

“Se le atribuye la adquisición de propiedades inmuebles rurales tales como dos casas en Carlos Paz, Córdoba, y un campo en la localidad de Pérez” por medio testaferros, señala el fallo. Esa propiedad en Pérez es un haras con una mansión con una construcción de más de 300 metros cuadrados y piletas de natación y caballerizas.

Máximo Cantero, padre de Guille, también fue procesado, y los investigadores descubrieron que adquirió varios bienes con dinero del narcotráfico, entre los que se sospecha, una Toyota Hilux 4×2, que estaba a nombre de quien sería su pareja.

A Lorena Verdún, la ex pareja de Claudio Cantero, alias Pájaro, asesinado el 26 de mayo de 2013, la justicia la procesó tras detectar en la investigación la compra de una serie de vehículos que no pudo justificar, como un Peugeot 206, un Chevrolet Vectra, y tres motos como una Honda XR 250, una Yamaha XTZ 125 y una Honda Wave 110. También se detectaron dos reportes de operaciones sospechosas, uno del Banco Galicia, con operaciones por $120.012,28 efectuadas en noviembre de 2009, y otro del Banco Patagonia SA, por $111.495.

Ramón Machuca, alias Monchi, hermanastro de Guille, quien está preso en la cárcel de Piñero en Santa Fe también fue procesado, luego de que se detectaran bienes que podrían haber sido adquiridos con dinero narco, entre ellos, dos autos, como un Citroen DS3 y un Peugeot 308. Se informaron dos cuentas corrientes en el Banco Macro, dos cajas de ahorro en pesos –una en el Banco Macro y otra en el HSBC-, una caja de ahorro en dólares en el Banco HSBC, una cuenta de tipo cerealero-granario en el Banco Macro, dos cajas de ahorro para el pago de remuneraciones en el Banco Macro y una cuenta fondo de desempleo para empleados de la construcción en el Banco Macro. Además, según un informe elaborado por la PROCELAC. Machuca está inscripto en la AFIP desde octubre de 2010 en la actividad de “venta al por mayor de abonos, fertilizantes y plaguicidas”.

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