Desde una perspectiva más fisiológica, los perros tienen un sentido del olfato mucho más desarrollado que el de las personas y se sienten atraídos por el sudor y los olores corporales.
Las glándulas sudoríparas en los pies liberan feromonas y sales minerales que resultan interesantes para ellos. En este caso, lamer los pies es simplemente una forma de explorar su entorno.
LEER MÁS ► Dónde hay que poner la lengua de suegra para que crezca más rápido
PERROS-DE-COMPAÑIA-EDUCACIÓN-ESPECIAL.jpg
Los expertos aseguran que este comportamiento tiene una explicación tanto física como emocional en los caninos.
Otro motivo posible es la búsqueda de atención o consuelo. Si el perro se siente ansioso o estresado, lamer puede ayudarlo a liberar endorfinas, lo que le genera una sensación de calma. Este comportamiento suele verse en perros que buscan seguridad en su dueño en momentos de tensión.
¿Es necesario evitar que lo haga?
En la mayoría de los casos, este hábito no representa un problema y es una muestra de afecto o curiosidad. Sin embargo, si el perro lo hace de manera excesiva o compulsiva, podría ser una señal de ansiedad o estrés. En esos casos, es recomendable redirigir su atención con juegos o ejercicios que lo ayuden a relajarse.