lunes 24 de febrero de 2020
Ocio | Lluvia | Música | Naturaleza

Música relajante para dormir y meditar

Un secreto para meditar está en la elección de la música. Consejos para aprovechar desde los mantras hasta melodías más sofisticadas

Hay una expresión popular, la música calma a las fieras, que tiene su origen en la mitología griega: se dice que Orfeo, hijo del rey de Tracia y de la musa Calíope, era poeta y músico, y que su canto y la forma en que tocaba la lira era capaz de detener el infierno y aplacar la furia de las bestias más salvajes.

Quitando la pátina fantástica de la leyenda, se puede entonces asumir que la música relajante es un vehículo para eliminar el estrés, aliviar la ansiedad e intentar enfocar la mente en la abstracción de la realidad. Así, hay melodías que ayudan a meditar. Y otras que permiten conciliar el sueño y dormir profundamente, porque bajar los niveles de tensión está directamente relacionado con un descanso apropiado.

El término científico que se le da a la música para la meditación es la psicoacústica. Es un área que se encarga de la percepción del sonido y cómo éste afecta una experiencia. A diferencia de la comercial, la música de meditación fue compuesta cuidadosamente para adaptarse a ciertas prácticas relajantes y así proporcionar el mayor valor sensorial posible.

En la búsqueda de sonidos para relajarse, se observará que es habitual su nomenclatura en la cantidad de Hertz que generan; es la unidad de medición de la frecuencia. El Hertz se aplica en física a la medición de la cantidad de veces por un segundo que se repite una onda. Pues bien: este término netamente científico, llevado a un plano más trascendental, es la forma en que se pueden catalogar tanto los sonidos como la música para meditar o dormir.

Es posible alcanzar elevados niveles de relajación, y hasta de quitar el insomnio, sólo con escuchar sonidos básicos, como puede ser el que generan la lluvia, el rompimiento de las olas marinas o la caída del agua en una cascada. Son variantes de lo que se conoce como ruido blanco: reproduce aleatoriamente todas las frecuencias que el oído humano puede oír, y su nombre deriva de la luz blanca, la que es una combinación de todos los colores del espectro.

En ese sentido, una evolución del ruido blanco es el sonido binaural, que es reconocido entre los tipos de música más efectivos para escuchar al meditar. Trabaja dentro del cerebro para desarrollar una frecuencia la cual se asocia con la relajación. El desarrollo de esta técnica fue profundizado por Gerald Oster, un biofísico que experimentó con pacientes a partir del uso de tonos y su impacto en la mente: reproducía un tono en un oído primero, luego uno distinto en el otro y eso creaba un tercer tono, al que se llamó sonido binaural, y con el que halló altos estándares de relajación.

Los especialistas afirman que, en el sonido binaural, una frecuencia de 4-8 Hz es la ideal para meditar e incluso llegar a combatir el insomnio. Con ello, se consigue un incremento en la relajación, sueños más profundos, aumentar la actitud positiva, mayor calma y reducción de la ansiedad.

meditacion.jpg

Aprender a meditar

Para quienes están empezando a incursionar recientemente en los caminos de la meditación, se puede recurrir a melodías sin tanto nivel de sofisticación, que de todos modos pueden ayudar a encontrar relajación. Entre ellos están los ya mencionados sonidos de la naturaleza, pero hay también otros tipos de música ancestral que resultaría de gran utilidad.

La música clásica, por caso, es muy suave para los oídos y puede ser utilizada para relajar a aquellos que estén buscando tener una meditación profunda. Mozart es una buena alternativa. También los cantos gregorianos surgen como una herramienta. Han sido utilizados desde hace miles de años, ya que hay registros que desde el año 900 que se vienen desarrollando. Quien los escucha mejora el estado de concentración al estar meditando, así como también ayuda a tener una mejor vibración energética. Incluso hay quienes han encontrado en la música celta un vehículo para conseguir relajación.

Música para meditar

La música es vital en las prácticas de meditación y mindfulness. Mucha influencia en su desarrollo tuvieron al sonido de las campanas y de otros instrumentos que suelen ser usados en las meditaciones budistas tradicionales. Todo esto trajo una gran cantidad de compositores los cuales desarrollaron música para acompañar a la práctica de la meditación, aconseja Clarín.

Así, hay intérpretes muy reconocidos incluso fuera de los ámbitos específicos de la meditación, como son los casos de la cantante irlandesa Enya, o los grupos británicos Electra (liderado por Pal Oakenfold) o Marconi Union, que ha ganado enorme notoriedad en los últimos tiempos.

musica.jpg

Recomendaciones al dormir

En la elección de la música adecuada para relajarse juega el libre albedrío, pues un mismo sonido puede no surtir el mismo efecto en dos personas distintas. El camino más fácil es tomar las recomendaciones de quienes llevan mucho tiempo incursionando en este campo, pero también cada uno también puede experimentar hasta encontrar la melodía que lo lleve al mayor estado de relajación.

Entonces se puede abrevar en muchas opciones hasta dar con la adecuada. Sí hay que tener en cuenta que, además de escuchar música relajante antes de ir a la cama, hay otros factores que pueden contribuir a combatir el insomnio, por lo que es muy importante establecer una rutina que permita preparar el cuerpo y la mente para el momento de calma, no menos de media hora antes de ir a la cama.

dormir.jpg

Se tienen que eliminar las pantallas (celular, televisión o Tablet) y leer un libro o una revista; tomar un baño caliente; practicar la meditación de la respiración, conocida como “anapanasati”; mantener las fuentes de luz lejos de la zona de descanso; realizar actividad física lo antes posible (entre 4 y 6 horas antes de dormir) para evitar “despertar el cuerpo” más de lo necesario; tomar una infusión relajante antes de ir a la cama y evitar la cafeína.