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Mandar fruta, remanija, tanga y tuca ahora serán parte del diccionario argentino

Remanija, mandar fruta y tuca (la colilla de un porro) son algunos de los 1.500 vocablos que este año se van a incorporar al Diccionario del habla de los argentinos.

La biblia de los argentinismos también señalará como en desuso 460 términos, más otros que se resignifican, como “tirar la cadena” (en el baño), en lugar de “apretar el botón”, que se sigue usando pero, literalmente, dicen otra cosa.

Pelopincho, choricera (se incorpora en femenino, lo mismo que todos los roles, profesiones y oficios), cartonear, estoquear y tanga son otros términos de la 3 edición del diccionario que lanzó la Academia en 2003.

En el caso de tanga se incorpora como argentinismo porque en nuestro país es una palabra femenina cuando en España es masculina y en vez de “la tanga” dicen “el tanga”.

Santiago Kalinowski, director del departamento de Investigaciones Lingüísticas y Filológicas de la Academia Argentina de Letras, precisó que “serán solo 100 o 150 (palabras) las nuevas, lo que sucede es que se usan bastante y entonces parece que son muchas, pero es una cifra muy marginal en relación a la cantidad que maneja un hablante para comunicarse y que tiene en su léxico pasivo”.

La Academia Argentina de Letras, fundada en 1931, registra las voces y frases de todas las regiones de la Argentina, así como sus distintos niveles de uso. Muchas de las palabras incorporadas en las últimas décadas provienen de la tecnología y las nuevas generaciones. También son una postal de los debates locales, como la igualdad de género.

Postear, googlear o tuitear, ejemplos del nuevo léxico tecnológico, no estarán en el diccionario de argentinismos porque se incorporan al español general, no representan un uso específico en nuestro país. Diferente es la situación de mouse, porque en España lo llaman “ratón”.

Entre las últimas incorporaciones en el diccionario del habla de los argentinos también están “pilotearla”, “romperla”, “manotear” y “zarpado”.

Kalinowski destacó que son los jóvenes en general “los que introducen nuevos términos”, aunque su lenguaje “siempre recibió una evaluación negativa, el mismo estigma, a partir de ser considerado como una degradación de la lengua, por parte de ese otro registro, que es más culto y más cuidado”.

Según el lingüista, las palabras en desuso que se registrarán serán unas 460, que tienen alguna marca diacrónica, como desusado, poco usado y obsolescente, todos grados del mismo fenómeno.

En tanto, Curdela, figureti, gilastro, o asalto (como fiesta informal) están entre las palabras en retirada. A la vez, la tecnología arrasó con las rotativas, el fax, la máquina de escribir, el teléfono público y los locutorios.

Rebobinar la cinta, gomina, vaquero, moviola, afilar (como noviar), bofe (como feo), churro (como lindo), bagarto, chinchudo (como enojado), pilchas, meter el perro, filito, “es un traga”, “arrastrar el ala”, “pasado de rosca”, “es un banana”, son algunas de las palabras y frases que quedaron congeladas, que hablan de otros tiempos.

Fuente: www.minutouno.com