Los fenómenos paranormales más perturbadores: ¿Fuiste víctima de un gualicho?
Si todo en nuestra vida va relativamente bien o normal y nos asaltan constantemente sentimientos de tristeza, ahogo, pesadumbre o depresión y no encontramos la causa, quizás estemos ante magia negra. Si no hay nada que lo provoque, ¡mucho cuidado!
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Este es uno de los rasgos más característicos de un ataque de magia negra. La víctima fracasa en todos los caminos que emprende: proyectos, decisiones, planes, etc. No importa si la persona tiene una actitud positiva y cree firmemente en que todo saldrá bien, las cosas no funcionan.
Así como lo consigue, desaparece. Así que le es imposible ahorrar. Una salida constante e imparable de dinero hace que su economía se vea afectada de forma considerable. Incluso puede perder su trabajo o su fuente de ingresos.
La víctima siente inquietud todo el tiempo, una sensación en la boca del estómago de que algo malo va a suceder. Es más, pueden despertarse fobias que nunca antes había experimentado e incluso ataques de pánico.
Comienza a oler a podrido en algunas partes de la casa, que tan pronto como aparecen, se van. Este es un síntoma inequívoco de magia negra.
Es frecuente que también aparezcan insectos en la casa, sobre todo cucarachas. De repente la casa se inunda de moscas, primero algunas y después muchísimas. Se trata de moscas grandes y negras difíciles de atrapar y que hacen mucho ruido.
Es muy frecuente que las personas que están siendo víctimas de un ataque de magia negra tengan pesadillas recurrentes. Incluso personas que suelen tenerlas, comienzan a tenerlas cada noche.
Muchas personas que están bajo la influencia de la magia negra suelen perder todo el apetito sexual, lo que suele desembocar en otros problemas más graves.
A veces las casas están como “engualichadas”: se escuchan voces, se perciben fantasmas o, simplemente, entramos y sentimos que se nos cae un elefante encima. Primero, verificar las pérdidas de gas, porque muchas veces existen y generan sensaciones de mala onda. Segundo, comprobar si los fantasmas son verdaderos: ¿los sintieron? ¿Dejaron vestigios? ¿Más de una persona dice haberlos percibido? No basta con que una sola persona los haya visto, porque puede ser paranoica, haber consumido drogas, haber tomado alcohol en exceso o haber tenido una relación uno a uno con un fantasma que no es maligno para el hogar. Cuando estén seguros de que es necesaria la limpieza, habrá que hacerlo durante tres viernes, y no más de 7 veces en el año reforzando siempre en martes o en viernes 13, en Halloween o en aniversarios de muertos de la familia.
1- Disponer de siete carbones sin encender como si fuera un pino desde el norte hacia el sur formado un triangulo con vértice al sur este y al sur oeste.
2- ¡Ojo donde los apoyan, porque cuando se encienden queman!
3- Colocarás una cucharita de mezcla de los cinco poderes (alcanfor, mirra, incienso, almizcle y sándalo). También se puede hacer la mezcla con todas las ramitas secas que tengas en tu casa de romero, lavanda, ruda o cualquier otra planta aromátca.
4- Al encender cada carbón repetis tres veces por cada uno: “Que el mal desaparezca”. En total, esa frase se dirá 21 veces.
5- Dejar cerrada la casa por media hora. Irse del lugar durante ese tiempo.
6- Luego, al abrir, limpiar con agua y vinagre blanco (o cualquier líquido desinfectante) de adentro hacia afuera, muebles y demás. ¡Tirar todo lo que no sirve! Al mismo tiempo, decir: “Limpio los restos de energía negativa, sólo entra energía positiva”.
1- Colocá tres cabezas de ajo en el centro de una bandeja roja.
2- Por cada una decí tres veces: poderoso ajo que elimina el mal y la oscuridad, atrae a ti toda la envidia que entre a este hogar alejándola de mi persona y de los integrantes de la misma.
3- La podés usar como centro de la mesa del living. O en algún lugar de la cocina.
4- Cambialas en cada luna nueva y tirala.
1- Ubicá sal gruesa (un puñado) debajo de la escoba, en donde la guardes habitualmente.
2- Cuando la gente se va de tu hogar o cuando haya que limpiar el piso, utilizá esa escoba, llevando esa sal barriendo por todo el piso y mientras decís para tus adentros: “Así como barro esta sal, barro la energía negativa”. Siempre hacia la derecha y de adentro hacia afuera.
3- Luego tiren la sal en el inodoro pidiendo que el agua se lleve lo negativo que haya entrado en el hogar.
Fuentes: www.mujerpandora.com/ www.clarin.com
