lunes 6 de abril de 2020
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Cómo limpiar tu cara correctamente para no irritar la piel

La limpieza facial es un hábito que, muchas veces, viene a cargo de errores básicos

Es momento de desaprender los adquiridos y lograr un ritual de belleza correcto según nuestro tipo de piel. Sí, una piel limpia es sinónimo de sana y joven. ¿Crema o gel limpiador? ¿lavarnos la cara dos veces o más durante el día? ¿aceites para pieles más sensibles? A continuación, una guía práctica para una limpieza facial profunda de manera correcta, que responderá estas y otras preguntas que nos hacemos a diario.

Usa agua a temperatura ambiente

La temperatura del agua es clave cuando la aplicas sobre tu rostro, ya sea por las mañanas o por las noches, independientemente del tipo de piel o clima. Expertos recomiendan lavarse el rostro con agua templada, así evitarás la resequedad, irritación y enrojecimiento de tu piel.

Limpiar el rostro dos veces por día

Lavarse más veces el rostro no significa que es mejor. Una rutina de limpieza de piel, con los productos adecuados, es suficiente para mantener una piel sana. Hacerlo por las mañanas para eliminar las células muertas y aumentar la circulación en tu rostro. Por la noche, elimina los restos de maquillaje o de suciedad. Evitar el uso excesivo de productos de belleza sobre tu piel, ya que ésta se volverá más sensible al eliminar su manto protector natural y se puede deshidratar.

Aplica el limpiador facial de manera correcta

Según el tipo de piel que tengas, éste será más o menos cremoso. Sin embargo, debes aplicarlo -siempre- con movimientos circulares y hacia arriba con los dedos. Así mantendrás la certeza que el producto limpiador haga un trabajo profundo en tu piel antes de aplicar la crema o el tónico que tengas sobre el buró de tu habitación.

¿Leche limpiadora o gel?

La leche limpiadora es más favorable para pieles menos sensibles o sin exceso de grasa. Se recomienda retirarla completamente con agua templada con una toalla especial para el rostro o algodón. No obstante, el gel es más de uso en pieles grasas o mixtas, al ser más ligero y dar la sensación de frescura y limpieza. Aplicarlo sobre el rostro húmedo con masajes circulares, retíralo con abundante agua y sécalo con una toalla o paño húmedo.