jueves 20 de febrero de 2020
Ocio |

¿Cómo distinguir un tomate ecológico de uno transgénico?

Las verdulerías convencionales utilizan desde hace décadas técnicas para conseguir una mejor presentación y una vida más larga de estos alimentos

Los alimentos que consumimos a diario han recorrido, por lo general, un largo camino hasta llegar a nuestra mesa. A menos que sepas que estás comprando productos locales y agroecológicos, o que los hayas cosechado de tu propia huerta, los vegetales y las frutas pueden venir desde muy lejos.

Eso ahora puede cambiar, el consumidor exige que además de color el tomate sepa a tomate. Por eso la potente industria alimentaria se ha puesto manos a la obra y ha encargado a sus “científicos” que encuentren la formula para obtener tomates rojos con sabor.

Distinguir a simple vista los alimentos naturales de los transgénicos es bastante difícil. Por ejemplo, algunas personas creen que los tomates son más rojos cuando son ecológicos, pero la realidad es que un tomate agroecológico madura de forma irregular y puede tener manchas amarillas; mientras que algunas variedades transgénicas están modificadas para volverse rojos de forma uniforme y rápida.

Como las mutaciones genéticas pueden ser tantas como los científicos decidan hacer, no hay características exactas que puedan ayudarnos a distinguir esos alimentos. Que la cáscara sea más dura, que el interior del tomate sea más rojo o más blanco, que el sabor sea más fuerte o que sea más acuoso no son indicadores exactos de la procedencia del tomate ni de la modificación o no de sus genes.

¿TRANSGÉNICOS sanos?

tomates transgenicos

Los alimentos transgénicos son aquellos que han sido producidos a partir de un organismo modificado mediante ingeniería genética y al que se le han incorporado genes de otro organismo para producir las características deseadas. En la actualidad tienen mayor presencia de alimentos procedentes de plantas transgénicas el maíz o la soja.

En el caso del tomate que en su maduración natural muestra manchas verdes producto de una maduración desigual. En los años 50, los científicos produjeron una mutación que hace que los tomates maduren de manera uniforme, se ponen rojos de golpe, aunque aún no estén en su punto óptimo de maduración, pero a cambio de perder el sabor y el olor.