Cómo bajar la panza: claves sencillas para tener un vientre definido
Cómo bajar la panza: claves sencillas para tener un vientre definido
Para eliminar la pancita, esa que permanece a pesar de llevar adelante una rutina de ejercicios y una alimentación adecuada, el primer paso es identificar qué la produce y, en segundo, hacer los cambios necesarios para combatirla de forma efectiva.
Una de las causas puede ser adiposidad localizada allí desde hace mucho tiempo y otra puede ser una distensión abdominal debida a una mala digestión, intolerancias alimentarias no detectadas o estreñimiento.
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Según la licenciada en nutrición María Florencia Ramos, docente de Nutrición de la Universidad Barceló y codirectora de Maestro Estética es preciso hacer una distinción entre la "panza hinchada" como consecuencia de haber terminado de comer y el vientre prominente que se localizó en el organismo. Así lo explica la especialista: "Cabe aclarar que siempre, luego de comer y beber, va a existir mínima distensión, es algo normal por la ingestión de comida y líquido que ingresamos al organismo. Pero si la misma es excesiva probablemente el volumen por ingesta no es adecuado (sí, comiste de más) o exista alguna intolerancia".
Cómo bajar la panza
Para ayudar a bajar la panza, la experta consultada recomienda tener en cuenta:
- Evitar pasar varias horas sin alimento. Es bueno realizar durante todo el día cada 2 a 4 horas, pequeñas ingestas sin llegar a generar un apetito voraz que implique comer grande cantidad de alimento de golpe.
- Prestar atención al ritmo digestivo. No tomar como inevitable la constipación. Hay que tratarla, intercalando estímulos intestinales, como un vaso de agua en ayuna o jugo de compota de ciruelas, hasta normalizar el tránsito.
- Comer con tranquilidad y masticar bien. La forma y velocidad de la ingesta tienen un rol fundamental. Comer lento, masticando adecuadamente permitirá una mejor digestión que evitará la formación de gases y a su vez acelera la sensación de saciedad, reduciendo el volumen de cada comida.
- Hidratarse con agua. Respecto la hidratación diaria hay que evitar bebidas gasificadas, priorizando el agua y alcanzando un mínimo de 2,5 litros por día en la primavera y verano, lo que colaborará en casos de estreñimiento, y mejorará la circulación y el aspecto de la piel.
- Tomar infusiones desinflamatorias. Como parte de la hidratación se puede consumir una infusión de malva, una hierba con efectos antinflamatorios, muy usada para disminuir la retención de líquidos premenstrual, o tisanas digestivas como boldo, cedrón o menta.
