Nuevo caso de bullying: “Con 10 años, pensó en matarse”

“A mi casa llega con el ojo marcado, él dice que ya no aguanta más. Pedí que lo cambien a otro salón, pero me dicen que a esta altura del año no lo pueden cambiar”, contó la mujer.

Sobre los acosadores, Guerreño expresó: “Me dicen que a los otros chicos no lo pueden tocar porque tienen problemas familiares”.

“Se burlan de todo, de las zapatillas, de la ropa; si jugando al fútbol da mal un pase le pegan”, relató.

Se trata de otro aberrante hecho de bullying en las escuelas, un tema sumamente complejo y que alarma cada vez más.