Los fundamentos de la condena a Nahir Galarza

Gualeguaychú

En El Club de la Tarde conversamos con el magistrado Mauricio Derudi, juez de Gualeguaychú, que integró el Tribunal que condenó a Nahir Galarza a cadena perpetua por hallarla penalmente responsable por el delito de homicidio agravado por el vínculo, del que resultó víctima su novio, Fernando Pastorizzo.

El adelanto de sentencia había sido dado a conocer el 3 de julio, y este martes el Tribunal entregó a las partes los fundamentos en los que basó para dictar la condena. Para la Justicia, existe evidencia suficiente para determinar que ambos jóvenes estaban en pareja y que la chica planificó el asesinato.

El vínculo de pareja

Durante la investigación preliminar y el juicio, uno de los puntos más cuestionados -ya que se consideró un agravante- era qué tipo de relación tenían Nahir y Fernando. La defensa de la víctima sostenía que eran novios, mientras que los abogados de la joven -hasta ella misma- hablaban de un vínculo con idas y vueltas y que no podría ser considerado un noviazgo.

Sin embargo, en la sentencia el Tribunal indicó que, en base a las fotos y mensajes de las redes sociales, se pudo comprobar que ambos mantenían una relación desde hacía cinco años.

“Hay una prueba documental concreta de la relación, en el mensaje de Twitter del 29 de diciembre, en el cual Nahir Galarza expresa que nunca lo va a dejar de querer y que siempre fue el amor de su vida. Como así también una fotografía junto a Pastorizzo, publicada en Instagram, que alude a cinco años juntos”, detalla el documento judicial.

La foto que hace referencia la Justicia la publicó la propia imputada. En la publicación escribió: “5 años juntos, peleados, yendo y viniendo, pero siempre con el mismo amor. Te amo para siempre mi ángel”.

A su vez, la Justicia aclaró que la evidencia del viaje a Brasil, en donde quedó registrado que Fernando se fue de vacaciones con la familia de Nahir, no fue el único momento que tuvieron en cuenta para acreditar el vínculo. El perito Fernando Ferrari extrajo 104.000 mensajes de los celulares del último año, “algo que solo es compatible en una relación afectiva y de pareja”.

Allí, por ejemplo, llegaron a detectar “incluso un proyecto en común cuando al perder Nahir un embarazo, Fernando le decía de tener otro hijo”.

Con respecto a los intentos de la defensa de demostrar que Nahir también salía con otros chicos, el Tribunal aclaró: “La promiscuidad alegada no altera la relación y estas relaciones ocasionales carecen de entidad para discutir el vínculo, cuya presencia aparece rematada con el mensaje de Instagram”.

Un crimen a sangre fría

Para la Justicia de Gualeguaychú, Nahir fue la autora del asesinato de Fernando y determinó que no se trató de un accidente, como en su momento quiso instalar la defensa.

En este sentido, se tuvo en cuenta la “imposibilidad” de que el primer disparo se pueda haber efectuado desde arriba de la moto, como ella declaró. Ya que se tuvo en cuenta la posición de los involucrados, ubicación, dirección del arma, ejercicio de fuerza sobre el gatillo.

La querella había resaltado que esta situación era “llamativa e insólita”, ya que todas estas circunstancias tuvieron que “confluir a la misma vez en dos oportunidades sucesivas e inmediatas”.

Otro de los puntos debatidos durante el juicio fue que, supuestamente, Nahir no había llevado el arma ya que estaba vestida con un short y un top y no la pudo haber escondido. Sin embargo, un testigo que la vio cuando volvía esa mañana a su casa confirmó que también llevaba un buzo.

Después del crimen, durante esa mañana, la joven le escribió un mensaje de WhatsApp a Fernando, quien ya estaba muerto para ese entonces, en donde le decía: “¿La podés cortar? Ya te dije que no me vi con nadie”. Para el Tribunal, esta conversación fue una maniobra de la chica para simular que la noche había terminado con normalidad y que intentó hacerse la desentendida.

Aunque también tuvieron en cuenta que, si se hubiese tratado de un accidente, resulta incomprensible que Nahir no haya llamado -al menos de forma anónima- a los servicios de emergencia. La misma imputada reconoció que fue consciente de que Fernando había recibido un disparo, pero ella se desligó y aclaró que no sabía que podía morir. “Estar herido no significa que te vas a morir. Yo no me imaginaba, no tenía noción, ni siquiera se me cruzó por la cabeza”, declaró en el juicio.


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