El detrás de dos cargamentos de drogas que derivaron en una mega causa en Santa Fe

El juez federal de Santa Fe, Francisco Miño, procesó esta semana a dos hombres de Salta y Misiones por sus vínculos con dos transportes de estupefacientes ligados a una organización narco dirigida por un policía santafesino.


 

Por Ignacio Mendoza

El juez federal de Santa Fe, Francisco Miño, procesó esta semana a un salteño y un misionero vinculados a la megacausa de drogas, que en abril del 2018, desbarató a una organización narco con base en Santa Fe capital pero con lazos criminales en Paraguay y Bolivia y cuyos lideres eran el agente de policía, Edgardo Baigoaría y Emanuel “Enano” Gonzalez.

Ambos se encuentran a la espera del inicio del juicio en el Tribunal Oral Federal de Santa Fe, que además tendrá en el banquillo de los acusados de la sala de Primera Junta y San Jerónimo a un “arbolito” de la peatonal, como así también a un matrimonio del barrio Villa del Parque, un transportista y tres gendarmes del área de inteligencia acusados de encubrir las clandestinas actividades de la organización investigada por el fiscal de instrucción, Walter Rodríguez.

El reciente procesamiento resuelto en el Juzgado Federal N° 2, fue para un gomero oriundo de la localidad de Embarcación (Salta), identificado como José Isidoro Jesús Soria (36), alias “Chato Soria”, apuntado como quien participó del envío de un cargamento, el 13 de diciembre del 2017, de 4 kilos de cocaína desde el norte del país y que tenía como destino a la organización Baigoría.

La resolución también procesó a Daniel Alejandro Fedorichek (52), alias “Dani”, un quinielero oriundo de Apóstoles (Misiones), acusado de haber participado de un transporte de más de media tonelada de marihuana que tenía destino Santa Fe capital pero que terminó frustrado tras la intervención de un control caminero el 8 de julio del 2016.

Los dos fueron procesados por el delito de “transporte de estupefacientes”, agravado en el caso de Fedorichek tras atribuirle “la intervención en el hecho de tres o más personas en forma organizada”.

Leer másCómo funcionaba la organización narco comandada por un policía y protegida por tres gendarmes

Por último, el juez Miño dispuso trabar sobre los bienes libres de los imputados por la cantidad suficiente hasta cubrir la suma de suma de $170.000,00 y a su vez que ambos permanezcan detenidos bajo la medida cautelar de prisión preventiva.

Media tonelada al suelo

“Dani” Fedorichek quedó implicado en la mega causa Baigoría luego de que los investigadores del caso comprobaron, en base a una serie de escuchas telefónicas que el mismo tuvo vínculo con el expolicía santafesino, cuando este último viajó a Misiones en julio del 2016 con el fin de trasladar un cargamento de 561,068 kilogramos de marihuana -acondicionados en forma de 742 envoltorios rectangulares, tipo panes- hacia Santa Fe.

Dicho cargamento, fue hallado el 8 de julio de ese año, en un camino vecinal ubicado entre los lotes agrícolas 143 y 144 de la zona Este de la localidad de Apóstoles. El mismo fue abandonado, sostiene la hipótesis de la Fiscalía, por el conductor de una camioneta Ford Ranger -dominio PFE787- que era acompañado por un Suzuki Fun rojo, en el cual iba a bordo Baigoría oficiando como “barredor” para advertir cualquier tipo de control.

Un día antes,  un control caminero de la Gendarmería Nacional situado en la ruta 10 de Misiones, alertó una extraña maniobra que realizó una camioneta Ford Ranger, que iba detrás de un Suzuki Fun. Es que el conductor de la misma se adentró a toda velocidad por un camino vecinal tras detectar a los efectivos de la fuerza federal por lo que se originó una persecución por la zona rural. Esa camioneta nunca logró ser detenida. Sin embargo, el cargamento fue encontrado un día después por personal policial de Misiones.

Abandonado. Así encontraron la media tonelada de marihuana. Foto/ Gentileza

 

Para el fiscal Walter Rodríguez, y ahora el juez Miño, Fedorichek realizó, previamente al suceso, reuniones “con los posibles proveedores de las sustancias ilícitas como así también llevó a cabo diversas negociaciones respecto a las cantidades y al precio del estupefaciente, la forma de financiar su adquisición y  los arreglos previos al transporte de estupefacientes”.

El pasado 7 de junio la Gendarmería allanó la propiedad de Fedorichek -en Entre Ríos al 600, del barrio Hipólito Irigoyen, de la ciudad de Apósteles- detuvo al comerciante y le encontró una cédula de identificación de un automotor marca Ford, modelo Ranger, dominio PFE-787, el mismo vehículo que fue utilizado en aquel trunco transporte de drogas de julio del 2016.

En cubiertas

En el caso de “Chato Soria”, su procesamiento fue en base a que el juez consideró que el mismo participó del acondicionamiento del vehículo Chevrolet S-10 -ENM 597- en el que Jorge Ramón Correa transportó 4 kilos de cocaína en una rueda de auxilio desde Embarcación (Salta) hasta Las Lajitas cuando fue detenido en un puesto de Gendarmería ubicado en la ruta provincial N° 5 -kilómetro 115-. Ese cargamento tenía cómo destino la ciudad de Santa Fe y concretamente la organización de Baigoría y González.

Cuando Correa declaró en la indagatoria por ese caso,  permitió a los investigadores saber cuál fue el modus operandi de esa logística y quién estuvo detrás. Según explicó, llegó a Salta por intermedio de un hombre identificado como Carlos M. , el cual le confesó que conocía unas “personas en Santa Fe que necesitaban un hombre que tenga una camioneta para realizar un trabajo” y que por el mismo le iban a pagar alrededor de 10 mil pesos.

El jueves 7 de diciembre del 2017 Correa se dirigió hacia Ledesma, provincia de Jujuy y debió hospedarse en un hotel hasta el domingo. Ese día recibió una llamada donde le indicaron que la entrega -del estupefaciente- iba a llevarse a cabo cerca de una estación de servicio ubicada en la localidad de Pichanal.

Al miércoles siguiente, fue hasta Embarcación (Salta), donde se encontró con un hombre morocho que iba a bordo de un Toyota color gris, sin patente. El mismo le refirió que saliendo de esa localidad tenía que hacer 400 metros y que a mano izquierda habría una gomería.

El imputado fue hasta allí donde estaba el hombre del Toyota gris. Se trataba de “Chato Soria”, el cual le indicó que deje el vehículo para ser “acondicionado” el auxilio. A su vez, le manifestó que iba a tener “cobertura durante todo el viaje”. Correa salió después hacia Pichanal, donde permaneció dos horas fuera del hospital para no levantar sospecha. Posteriormente emprendió viaje hacia Santa Fe hasta que llegó a Las Lajitas, donde terminó siendo detenido.

Captura activa

El procesamiento del juez Miño, que fue resuelto el pasado 26 de junio, libró además un oficio a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) para que capture a Carlos M., sobre quien recae haber “coordinado la maniobra del transporte de material estupefaciente, gestionando la adquisición de la sustancia ilícita” y por el que resultó detenido Correa.

El mismo aún no logró ser localizado por los investigadores y cuyo paradero sigue siendo, por ahora, una incógnita.

 

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