Caso Dolinsky: declararon rebelde a la brasileña vinculada en la causa

dolinsky

El juez Patrizi avaló la pretensión del querellante de dictar la rebeldía de la mujer aprehendida en Brasil, vinculada a un caso de abuso sexual infantil ocurrido en un hotel céntrico santafesino en enero de 2014.


El 26 de abril está previsto que se desarrolle la audiencia preliminar en un grave caso de abuso sexual infantil, que tiene acusado a un empresario santafesino y que ocurrió en un hotel del centro de la ciudad, el 2 de enero de 2014.

En la causa también está nombrada como partícipe una mujer de origen brasileño, de apellido Da Silva Miranda, sobre la cual pesaba un pedido de captura y fue detenida por la Interpol en julio de 2018.

A pesar de esa aprehensión, la mujer nunca se puso a disposición de la justicia santafesina y aún no fue imputada por el hecho. Así y todo, a través de un abogado, Da Silva Miranda presentaba recursos que no hacían más que dilatar el avance de la causa contra Dolinsky.

Ante esta situación, los abogados querellantes, José Mohamad y Horacio Paulasso, solicitaron que se declare la rebeldía de la mujer. El juez Jorge Patrizi avaló la pretensión de los querellantes, por lo que Da Silva Miranda no podrá tener ningún tipo de participación en la causa, a menos que se presente y sea imputada.

 

Audiencia preliminar

La acusación contra Dolinsky se presentó en abril de 2018. El empresario, de 70 años, fue imputado por el delito de abuso sexual con acceso carnal calificado (por ser cometido por dos personas) en concurso real con corrupción de menores agravada (por ser la víctima menor de 13 años).

La fiscal de Ge.Fa.S Alejandra Del Río Ayala y la querella anticipó un pedido de pena de 15 años de prisión, y si bien se insistió en la necesidad que Dolinsky aguarde el juicio en prisión, el hombre se encuentra en prisión preventiva domiciliaria.

Leer más ► Mohamad: “Vamos a reclamar que no haya una justicia para pobres y una para ricos”

La audiencia preliminar de juicio está prevista que se realice el próximo viernes 26 de abril, y luego aguardar la resolución de la causa en juicio oral, a menos que se presente la posibilidad de un procedimiento abreviado.

 

El caso

Los ilícitos fueron cometidos el jueves 2 de enero de 2014 en las instalaciones de un hotel céntrico de la ciudad de Santa Fe en el que vive el imputado. Al momento de realizarse la acusación, la fiscal expresó que “de las evidencias recolectadas y al relato de la menor en Cámara Gesell, el hombre investigado y una mujer oriunda de Brasil tuvieron relaciones sexuales frente a ella, en la pileta del hotel. Mientras tanto, la niña fue obligada a tomar whisky”.  Además, minutos después, en el baño de la habitación en la que vive el imputado, el hombre cometió los delitos contra la integridad sexual de la niña.

La fiscal aclaró que “si bien la conducta del imputado no encuadra en lo que comúnmente se denomina violación, sí fueron hechos que por la modalidad y circunstancias de realización, produjeron denigración, humillación y gran sometimiento en la víctima”. En tal sentido, Del Río Ayala concluyó que “además, son ilícitos capaces de corromper el normal desarrollo sexual de una niña”.

Leer más ► Solicitarán 15 años de prisión para un empresario que es investigado por el abuso sexual de una niña en un hotel céntrico de la ciudad

 

Traumático

“El acusado formaba parte del círculo más íntimo de confianza del padre de la víctima; había asumido –junto a la mujer extranjera– un deber de cuidado en relación a la niña; aprovechó la vulnerabilidad de la menor; la colocó en un total estado de indefensión y la expuso a un sinnúmero de riesgos físicos y psíquicos”, sostuvo la fiscal. “Además, los motivos por los que delinquió no pueden ser justificados en razones altruistas o de necesidades económicas extremas, ni dirigidos a la protección de un bien jurídico, sino más bien que implican un acto claro de pedofilia”, agregó.

La fiscal hizo hincapié en que los delitos contra la integridad sexual “son de los más aberrantes que se pueden cometer contra una persona, en especial cuando las víctimas son niños y niñas”. En tal sentido, agregó que “no sólo por los derechos que se vulneran, sino también por lo traumático que resultan estas acciones y las consecuencias que producen o podrían producir a lo largo de la vida de una persona”.

NOTICIAS DESTACADAS