Brasil espera el gran terremoto: la política y la Justicia, en manos de un hacker

lula da silva hacker en brasil

El gigante sudamericano, al borde de un terremoto político por las revelaciones en torno a cómo se gestó el Lava Jato.

Por Andrés Repetto


En 1906, un terremoto destruyó San Francisco. Al poderoso temblor se sumaron los incendios que convirtieron en cenizas la ciudad. Desde hace más de un siglo que los habitantes de esta increíble urbe esperan lo que sostienen será un nuevo y gigantesco terremoto similar o aún más potente que el de 1906. Justamente esta semana un terremoto de 4.1 grados le recordó a sus habitantes lo que desde hace años la ciencia ficción se encargó de repetir en todo tipo de películas.

Por estas horas, y muy lejos de las tierras californianas, los habitantes de otra nación también esperan con gran expectativa la llegada de un futuro terremoto, en este caso generado no por el poder del choque de las placas de la Tierra sino por las filtraciones de uno de los casos de corrupción que más incidió en la política latinoamericana como es el caso Lava Jato: el circuito de corrupción por el que desde el Estado brasileño se entregaba obras de la gigantesca Petrobras a cambio de coimas por parte de empresas privadas. Ese esquema aceitado también se dio en el resto de las naciones de la región y en países africanos vinculados a otra empresa, Odebrecht. En ambos casos, el dinero favoreció a partidos, empresarios y políticos.

En los últimos días, la clase política y la Justicia brasileñas se encuentran en un compás de espera luego del cimbronazo que significó la desclasificación de mensajes de texto jaqueados y entregados a un medio sobre las conversaciones entre quien investigaba y acusaba al expresidente Lula y el juez que finalmente lo condenó en primera instancia.

Luis Inazio Lula Da Silva, en una de sus últimas apariciones públicas antes de ser encarcelado

The Intercept Brasil, liderada por uno de los periodistas que hizo públicos hace unos años los secretos de la mayor agencia de espionaje de los Estados Unidos, la NSA -gracias a las pruebas entregadas por el joven espía Eduard Snowden- es quien está detrás de esta nueva revelación. Es por esta razón, y por los datos aportados hasta el momento junto a la promesa de que hay un gigantesco iceberg debajo del agua, que todos están conteniendo la respiración en Brasil.

The Intercept Brasil dejó a la vista lo que Lula Da Silva venia denunciando desde las acusaciones en su contra y lo que el PT y sus dirigentes afirmaron una y otra vez: que el caso por el que se lo condenó a Lula fue armado para cerrarle el camino a la presidencia en las últimas elecciones.

Entre las revelaciones se conocieron mensajes y consejos entre la parte acusadora y el juez, además de confesiones por parte del fiscal, sobre las dudas de las pruebas para acusar a Lula de haber obtenido un triplex en San Pablo a cambio de entregar obras de la empresa Petrobras. También se conocieron, según las revelaciones, discusiones entre los fiscales del caso Lava Jato para frenar la publicación de una nota que un diario le hizo a Lula desde la cárcel, para evitar así que no empujara la candidatura de su delfín político en las elecciones presidenciales.

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Lo que algunos analistas cercanos al gobierno sostienen es “sólo un tormenta en un vaso de agua”, en el mundo real generó varios movimientos que podrían compararse con el choque de las placas terrestres.

Sergio Moro, el juez que encarceló a Lula, fue “premiado” con el Ministerio de Justicia y ahora está bajo la lupa de todo el país

Ante estas revelaciones, el actual ministro de Justicia de Brasil, Sergio Moro, deberá comparecer ante una comisión del Senado. Distintas organizaciones de juristas del país directamente están pidiendo la salida del gobierno de quien era considerado el ministro más respetado de Bolsonaro, además de la posibilidad real de que Lula salga de prisión. Esto, porque los abogados del expresidente habían pedido antes de este nuevo escándalo un habeas corpus, pero que sin duda se ve reforzado por lo que publico The Intercept y se replicó luego en todos los medios del mudo.

El próximo 25 de junio será una fecha clave, ya que el Supremo Tribunal Federal del Brasil debatirá por un lado estudiar si los abogados de Lula tuvieron el tiempo suficiente para expedirse y defender al expresidente en un tribunal inferior y al mismo tiempo analizar el reclamo hecho por los defensores de Lula luego de que Moro aceptara ser ministro de Justicia, decisión que llevó a los letrados a señalar la imparcialidad del exjuez en su cargo.

Sergio Moro junto al presidente Jair Bolsonaro

Al tiempo que el gobierno de Bolsonaro busca blindar a quien era su ministro estrella, el Consejo Nacional del Ministerio Público abrió una investigación disciplinaria para determinar si los fiscales cometieron una falta y la organización de Abogados de Brasil recomendó la separación temporaria de sus funciones de Sergio Moro.

Si bien esta crisis aún no se ve en las calles ni en los mercados todos están atentos a una nueva publicación ya que The Intercept asegura tener mucho más para denunciar.

A esta altura de los acontecimientos, la realidad política brasileña parece ser más impredecible que las películas de ficción que buscaron en más de un film retratar como sería un nuevo y gigantesco terremoto en San Francisco. Solo pensar en la posibilidad de Lula fuera de la cárcel y más pruebas que muestren el oscuro lado B del tan promocionado Lava Jato y cómo esto puede perjudicar investigaciones en curso y a un gobierno que aún no logra arrancar con las prometidas reformas ni en la economía me llevan a decirles, como en las series:

Continuará…

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