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Marisa Brel habló tras la operación de su hija

“Hablo para que todos tomen conciencia de que hay que prestar atención, mirar al otro e ir al médico. Paloma hace un mes que venía deteriorándose. Se caía sin perder el conocimiento, en momentos no podía leer, la notamos desganada, quedada”. Marisa Brel cuenta cómo vivió los últimos días la noticia de que su hija de 15 años tuvo hidrocefalia, motivo por el que debió ser operada, y le descubrieron un tumor en la cabeza.

Hasta este lunes, la periodista informaba el parte médico –y también compartía las visitas que recibía la adolescente- a través de las redes sociales. Más tranquila, y con noticias alentadoras, decidió dar un móvil de televisión en el que contó los síntomas que comenzó a tener Paloma hasta que decidieron controlarla neurológicamente.

Los síntomas

“Ella siempre fue muy chispita y el último tiempo hasta los profesores del colegio me contaron que la notaban rara. No prestaba atención. Nosotros veíamos que no caminaba bien y lo que más nos preocupó es que ella no se daba cuenta de que eso estaba mal”, contó la periodista este lunes en un móvil en Los ángeles de la mañana desde el FLENI, en donde está internada su hija desde la semana pasada.

“Después de una serie de estudios de sangre y ginecológicos, porque queríamos descartar todo, fuimos a la neuróloga que nos mandó a hacer una resonancia porque le veía los reflejos del perfil izquierdo exaltados. De esa parte se encargó Carlos (Evaristo, el padre de su hija) porque a mí me da impresión”, continuó Brel sobre el relato de cómo se enteró del diagnóstico de su hija a través de un llamado telefónico.

El diagnóstico

“Vení para acá. Tiene que ir al FLENI porque tiene líquido en el cerebro. Estamos esperando a la ambulancia”, fueron las palabras de su marido. “Me estalló la cabeza, me estalló la vida. No entendía nada”, confesó la periodista y agregó su primera impresión después de que los médicos le informaran sobre el tumor: “Todo lo negativo se vino de golpe y pensé lo peor”.

“La palabra ‘tumor’ o ‘cáncer’ es tremendo. No sabés qué puede pasar. Si hay riesgo de vida ya, o si hay riesgo de vida pronto. Yo traté de naturalizarlo, tengo mucha fe. Cuando los médicos me lo dijeron fue de una manera amorosa y suave pero va a la vena. Es un tumor, no un granito. Vos pensás lo peor”, aseguró y agregó que sintió que la pasó “una manada de elefantes por encima” y que su marido “está más entero”.

“A Paloma se lo dijimos desde el primer momento y desdramatizando todo. Ella es muy sabia, es mi maestra”, destacó Marisa Brel.

La operación y el tratamiento

Según detalló, a su hija de 15 años le hicieron una perforación en el cráneo para sacarle el líquido que tenía acumulado: “El tumor es chiquito pero muy molesto. Está en una zona imposible de llegar. Está tapando el paso del líquido y rodeado de todo el sistema nervioso. No se puede sacar y esa era mi desesperación”.

Sin embargo, los resultados son alentadores porque la oncóloga le aclaró que el tratamiento no requiere de quimioterapia ni rayos, sino que deberá ser controlado cada tres meses. “Me lo acaban de decir. No lo puedo creer”, confesó, todavía nerviosa y por la buena noticia que recibió.

“Me dijeron que el tumor no es nuevo, puede que tenga años y que el último tiempo se haya agrandado. Se supone que es benigno y que no hacía nada malo”, concluyó Marisa Brel sobre la salud de su hija Paloma, que espera pasar las próximas horas de terapia intensiva a una habitación común y que luego continuará con la recuperación en su casa y tendrá reposo durante dos semanas.

Fuente: Infobae