Liderazgo y empresas: por qué las habilidades humanas impactan en los resultados
La consultora y mentora organizacional, Carolina Von Oertel, habló sobre liderazgo, trabajo en equipo y cultura organizacional. “Muchas veces confundimos un grupo de personas con un equipo”, advirtió la escritora del libro "Yo también fui una jefa de mierda", en el programa de AIRE Milla Extra.
La consultora y mentora organizacional Carolina Von Oertel pasó por el programa Milla Extra de Aire Negocios y reflexionó sobre los desafíos del liderazgo empresarial.
La consultora y mentora organizacional Carolina Von Oertel pasó por el programa MillaExtra de Aire Negocios y reflexionó sobre los desafíos del liderazgo en las organizaciones actuales.
En ese marco, se refirió a su libro “Yo también fui una jefa de mierda”, una publicación en la que revisa prácticas habituales de conducción en empresas y propone repensar el rol de los líderes desde el autoconocimiento, la comunicación y el trabajo en equipo.
Las habilidades humanas como nuevo factor de competitividad en las empresas
Von Oertel explicó que uno de los problemas más frecuentes en las organizaciones es la confusión entre grupo y equipo. “Muchas veces confundimos un grupo de personas con un equipo de trabajo. Para trabajar en equipo tiene que haber coordinación, complementariedad, confianza y compromiso”, señaló.
Con más de 25 años de experiencia en procesos de transformación organizacional, la especialista remarcó que las llamadas “habilidades blandas” son cada vez más centrales en el mundo laboral. “A mí me gusta llamarlas habilidades humanas, y hoy son casi habilidades duras. La comunicación, por ejemplo, es clave para sostenerse en el mercado de trabajo y ni hablar para un líder”, sostuvo.
Embed - Carolina Von Oertel en Milla Extra - "La diferencia entre autoridad y liderazgo real"
En ese contexto, explicó que el libro surge también de una experiencia personal. Según relató, durante años fue parte de dinámicas laborales que hoy cuestiona. “Yo fui víctima y también milité el 'reunionismo' permanente. Todo era reunión. Hoy sabemos que muchas veces se puede resolver con un mensaje o con encuentros mucho más cortos y claros”, contó.
La autora remarcó que muchas prácticas de conducción todavía están atravesadas por lógicas de control excesivo o estructuras demasiado verticales. “Cuando hay verticalocracia absoluta, control permanente o reuniones eternas solo para justificar el cargo, estamos frente a prácticas de liderazgo muy dañinas”, advirtió.
Cómo influyen las habilidades humanas en el trabajo cotidiano
En ese sentido, explicó que uno de los principales desafíos de las empresas es reconocer el impacto que tienen los climas laborales en los resultados. “Muchas veces los entrenamientos en habilidades quedan en Recursos Humanos y no se entiende que eso, en el largo plazo, impacta en el Excel”, afirmó.
Para Von Oertel, la clave del cambio está en el autoconocimiento de quienes conducen equipos. “El buen liderazgo empieza por escucharte a vos mismo. Si un líder decide entrenar habilidades para su equipo o para él mismo, generalmente es porque ya empezó un proceso de autoconocimiento”, señaló.
libro yo tambien fui una jefa de mierda
Carolina Von Oertel presentó su libro "Yo también fui una jefa de mierda" en el auditorio del edificio multimedios de AIRE.
La autora también subrayó que el desafío es particularmente relevante para las pequeñas y medianas empresas, donde los cambios en la cultura organizacional tienen un impacto directo. “En una pyme cualquier transformación impacta mucho más rápido. Lo individual impacta en lo colectivo y viceversa”, explicó.
El libro “Yo también fui una jefa de mierda” propone, justamente, revisar esas prácticas cotidianas que muchas veces pasan desapercibidas en el trabajo. A través de ejemplos y reflexiones, Von Oertel plantea una pregunta incómoda pero necesaria para quienes conducen equipos: cómo reconocer a tiempo cuándo el liderazgo se convierte en un problema y no en una solución.
“Un jefe de mierda controla todo, no escucha, no reconoce y evita las conversaciones difíciles”, resumió. Y dejó una advertencia final para quienes conducen organizaciones: “Invertir en habilidades humanas es clave, porque tarde o temprano eso termina impactando en los números de la empresa”.