Más de veinte millones de niños no recibieron la vacuna contra el sarampión

La tenebrosa cifra fue arrojada en un informe de Unicef divulgado el 25 de abril. La problemática se refleja en brotes mundiales de la enfermedad.

Cerca de 170 millones de niños en todo el mundo no recibieron la primera dosis de la vacuna contra el sarampión durante los pasados ocho años, lo que abre la posibilidad de brotes globales de la enfermedad, según Unicef.

El principal motivo de esta tendencia tiene que ver con los deficientes sistemas de salud que hacen escaso o nulo el acceso a la vacuna. Pero también, el temor o el escepticismo pisan fuerte. Los movimientos denominados “antivacunas”, mostraron un notable ascenso y mediatización en los últimos años lo que podría estar ligado al rechazo del tratamiento, señaló The New York Times.

Simon Stevens, director del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, calificó el rechazo como “una grave y creciente bomba de tiempo de salud pública”. Es que en numerosas ocasiones, el rechazo a las vacunas en general, fue alentado por la difusión de información falsa sobre supuestos vínculos entre las vacunas y el autismo, una teoría rotundamente rechazada por científicos y médicos. Para el funcionario británico, “es extremadamente irresponsable que cualquier persona divulgue historias que infundan miedo sobre las vacunas, y las compañías de redes sociales deberían tener un enfoque de tolerancia cero hacia este contenido peligroso”.

El sarampión, una enfermedad viral altamente infecciosa que es más contagiosa que el ébola o la tuberculosis, es todavía una causa de muerte importante entre niños pequeños en todo el mundo, afirmó la Organización Mundial de la SaludMás de 365 niños mueren de sarampión cada día, de acuerdo con Unicef, y la enfermedad también puede causar ceguera, sordera o daño cerebral.

Cabe recordar que para que los niños estén completamente protegidos, deben recibir dos dosis de la misma vacuna combinada, ya sea contra sarampión, paperas y rubéola (conocida como triple viral). En tanto, para que una comunidad completa esté protegida, incluidos los bebés y otros que todavía no han sido vacunados, se necesita de una cobertura de inmunización del 95%. Pero los números arrojados por Unicef son muy distintos. En 2017, la cobertura en todo el mundo fue reportada en un 85% para la primera dosis y en un 67% para la segunda. Casi 169 millones de niños en todo el mundo no recibieron la primera dosis, con un promedio de más de 21 millones de niños que no la recibieron cada año desde 2010 hasta 2017.