viernes 24 de enero de 2020
Deportes |

La gran decepción deportiva de Carlos Reutemann: a 46 años del día en que lloró ante las cámaras de todo el mundo

Carlos Reutemann estuvo a medio kilómetro de ganar el Gran Premio de Argentina. Una falla de combustible lo dejó a las puertas del triunfo más resonante de su vida. Lágrimas que aún se reflejan en las imágenes de la época.

“Dos horas para aplaudir, dos minutos para llorar” fue el título que Carlos Marcelo Thiery, periodista especializado de la Revista El Gráfico, eligió para retratar un momento que jamás volvería a repetirse para el corredor argentino de Fórmula 1 Carlos Reutemann. El santafesino dejó una marca imborrable ante el mundo, dejando nuevamente a nuestro país en los albores más grandes del automovilismo mundial, tal como lo hiciera Juan Manuel Fangio.

Leer más► Con trece partidos, este miércoles se inicia la Copa Argentina 2020

Carlos Reutemann

Lejos aún de su vida política – fue dos veces gobernador de la Provincia de Santa Fe desde 1995 hasta 2003, y actualmente ejerce su tercer mandato como Senador Nacional-; la historia de este gran dolor deportivo lo ubica a su temprana edad de 32 años. Como piloto, obtuvo 12 victorias y 45 podios en la máxima categoría, e incluso fue subcampeón del mundo en el año 1981. Pero tendrá para siempre una espina la cual solo estuvo a 500 metros de sacársela con su monoplaza Brabham BT44 número 7, debido a que nunca pudo ganar en su tierra, la República Argentina.

image.png

El 13 de enero de 1974, en el Autódromo Municipal de la Ciudad de Buenos Aires “17 de Octubre” (en la actualidad se llama Juan y Oscar Gálvez); se disputaba la 11° edición del Gran Premio de Fórmula 1 de la República Argentina –el último se disputó en 1998, ganando aquella edición Michael Schumacher-. Ya dos años antes, en su debut oficial en la máxima categoría, Reutemann "dio que hablar" al obtener la pole position, aunque finalizó en el séptimo lugar. En esta ocasión, la clasificación disputada un día antes lo dejaba en la sexta colocación, a 77 centésimas de la pole obtenida por Ronnie Peterson (Lotus).

Pruebas de clasificacion Gran Premio de Formula 1 de Argentina 1974

Las crónicas de aquella jornada no dejan ningún detalle escondido: Reutemann “voló” en aquella jornada, obteniendo la punta de la competencia desde la vuelta 4. Fue una carrera perfecta, solamente arruinada por un error mecánico, insólito, que hubiera hecho lagrimear y angustiar a cualquier ser humano.

image.png

Cien mil personas aquella tarde -además de Juan Domingo Perón, Presidente de la Nación Argentina en el palco- vieron como el motor del Brabham, se quedaba sin combustible a 500 metros de la meta en la vuelta N°53, con Reutemann a la cabeza sacándole medio minuto a su más inmediato perseguidor y a fin de cuentas, ganador de la carrera: Denny Hulme con su McLaren, obtenía el último Gran Premio de su vida.

Gran Premio Argentina Fórmula 1 1974

Las lágrimas del santafesino quedaron inmortalizadas en todas las imágenes, apoyado en su monoplaza, bebiendo una gaseosa y con su gorra cabizbaja. Nunca más estuvo tan cerca de ganarlo, como si fuera un castigo del destino o un error de cálculo, ya que entre las hipótesis que se barajan hay dos muy fuertes: la primera es el desprendimiento de una toma de aire en la vuelta 39 que hizo que el motor quemara más combustible; y la segunda se inclina por una falla de cálculo del equipo en boxes.

El corredor argentino finalizó séptimo en aquella carrera sin contabilizar puntos, a una vuelta del ganador. El dato a destacar de aquella jornada, es que fue el primer podio en la carrera de Nikki Lauda, que finalizó a 9 segundos de Hulme.

Reutemann y el GP F1 Argentina 74

El futuro le devolvió con creces esta desilusión, obteniendo en marzo de ese mismo año el Gran Premio de Sudáfrica – el primero de su carrera-, y luego poder correr en las escuderías de Ferrari y Williams. Pero quedará para siempre el estigma de no haberse podido coronar ante su gente y su patria, por un par de galones en su tanque.