viernes 13 de diciembre de 2019

Deportes |

La expulsión de Rattín, y el nacimiento de la rivalidad Argentina – Inglaterra

Argentina e Inglaterra poseen enfrentamientos de alto impacto que serán recordados para siempre. En el día de hoy, se cumple un nuevo aniversario de la expulsión dudosa de Rattin, y el escándalo en Wembley.

Redacción Aire Digital

Toda rivalidad futbolística tiene un comienzo. Siempre pasa algo, externo o interno al fútbol, que produce un condimento especial a toda confrontación futura. La relación deportiva entre la Argentina e Inglaterra, fue hasta 1966 muy cordial. Incluso se habían cruzado sin ningún inconveniente en varios amistosos y torneos oficiales.

En la Copa del Mundo de la FIFA de Inglaterra 1966, el local y nuestra selección se dirimieron en Cuartos de Final el día 23 de Julio de 1966, en un partido literalmente “no apto para cardíacos”. El local ganaría 1 a 0 y se ubicaría en semifinales, sin que antes su gente vea atónita como Antonio Rattín se sentaba en la alfombra de la reina, tras ser expulsado por el colegiado alemán Rudolf Kreitlein, y estrujaba cuanta bandera británica se le cruce.

Alf Ramsey, DT de los europeos, calificó de “Animales” a los jugadores del combinado nacional, por las reacciones ocurridas dentro del césped de Wembley.

El equipo argentino había llegado al Mundial del 66 con un gran plantel:  Roma; Ferreiro, Perfumo, Albretch y Marzolini; Solari, Rattín y Gonzalito; Ermindo Onega, Artime y Más. El técnico era Juan Carlos Lorenzo.

Las palabras del protagonista

En una entrevista con La Nación, tras cumplirse en 2016, cinco décadas de aquel hecho; Antonio Rattin contó la historia vivida en carne propia:

Yo veía que cobraba todo a favor de Inglaterra este señor alemán. Bah, señor no. Retiro lo dicho. Este guacho les daba todo a ellos: corners, foules. Hasta inventaba manos. Todo para los locales. Ante eso le muestro el brazalete de capitán y durante varios minutos le pido un intérprete para pedirle explicaciones. Entonces me acuerdo que a los 35 minutos del primer tiempo Roma saca una pelota del arco, se la pasa a Marzolini a la izquierda. Yo le insisto al juez con que entre un intérprete y me expulsa.

-¿Cuál fue tu reacción?

-No lo podía creer. Me quedé parado en el medio del campo y mis compañeros me rodearon para que no me echen. Pero entonces entró el vicepresidente de la FIFA y varios dirigentes más. Y no tuve otra que irme al vestuario.

-Pero tardaste en llegar.

Era tan injusta la expulsión, que de la bronca voy y me siento en la alfombra roja del palco de la Reina. Ella no estaba en el estadio, pero igual me senté unos cinco minutos ahí. Después me levanté y me fui para el vestuario, que estaba atrás del arco. No había túnel. Mientras caminaba veía que los hinchas me tiraban chocolate aireado, que para mí era toda una novedad. Nosotros no los conocíamos todavía. Yo abría el envoltorio, masticaba un poco y se los devolvía. Entonces llegué a la esquina del campo y veo que en los postes de los corners flameaba una banderita británica. Y la retorcí toda con la mano, miré a los hinchas y les dije: “Ingleses hijos de…”. Se ve que se habían acabado los chocolates porque ahí empezaron a tirarme latas de cerveza cerradas. Entonces, medio que salgo corriendo para evitar que me pegue una lata en la cabeza.

La expulsión de Rattín

Resultado de imagen para tarjetas mexico 1970

Finalmente, la expulsión de Rattin en 1966 también marcó un antes y un después en el arbitraje. Como consecuencia de la situación entre el juez germano Kreitlein y Rattín, la FIFA consideró necesario incorporar elementos para evitar nuevos altercados. Una nueva idea, fue implementada a partir del Mundial siguiente, en México 1970. Comenzaban a utilizarse las tarjetas amarilla y roja.

Dejá tu comentario