miércoles 20 de noviembre de 2019

Elecciones 2019 |

La corrupción fue el tema más candente del debate final, a una semana de las elecciones

Mauricio Macri y Alberto Fernández volvieron a polarizar el encuentro de candidatos con cruce de chicanas y acusaciones mutuas.

Por Julio C. Perotti / Especial para Aire de Santa Fe

Por momentos imperceptible, por momentos más visibles, el debate de este domingo entre los candidatos presidenciales, a una semana exacta de los comicios, mostró cambios de estrategias entre el presidente Mauricio Macri (Juntos por el Cambio) y el postulante kirchnerista, Alberto Fernández (Frente de Todos).

El primer encuentro, la semana pasada en Santa Fe, fue contra la lógica y puso a Fernández, como ganador de las primarias, a la ofensiva.

En cambio, esta vez fue Macri quien adoptó de entrada una acometida para marcar diferencias. Así, enfatizó que Fernández es parte del “kirchnerismo”; es decir, queda atado al pasado antes que a proponer un futuro mejor. Aun así, evitó el nombre de Cristina Fernández que, dicho sea de paso, no asistió a ninguno de los dos debates.

Una semana atrás, Fernández intentó dejar en clara la idea de que, a partir de las Paso, el resultado de las elecciones del 27 eran asunto cerrado. Sin embargo, en los últimos días Macri salió a la calle con miles de personas en actos masivos, y eso pareció actuar como un acicate para regenerar expectativas personales y grupales.

Leer más ► Macri cerró las marchas del “Sí se puede” en el obelisco: “El 27 es la elección real” y “se da vuelta”

Por cierto, entre las cuestiones sociales y económicas, había una que iba a concentrar los mayores golpes: calidad institucional, el paraguas bajo el cual se debía discutir sobre los casos de corrupción.

Fue previsible. Ocurrió. Pero no hubo que esperar al tercer eje temático del debate presidencial para escuchar los cruces. Ya cuando se trató “Empleo, producción e infraestructura”, fue Macri quien detonó los cuestionamientos.

Es que el presidente en busca de la reelección sostuvo que durante el kirchnerismo la obra pública se convirtió en “una matriz de corrupción”, en la que incluyó a los detenidos exfuncionarios Julio De Vido, Ricardo Jaime y José López, todos imputados por el cobro de coimas y hasta, como el caso de López, por dejar bolsos con dólares malhabidos en un convento.

Leer más ► Los empresarios Cristóbal López y Fabián de Sousa quedaron libres y Aníbal Fernández los fue a buscar

Macri fue directo a su adversario: “Alberto Fernández se fue sin denunciar nada. Cuando gobiernan se creen que son los dueños de la plata de los argentinos”.

El contragolpe fue instantáneo: “¿Usted se pregunta por qué no vi la corrupción? Y usted en el clan Macri, ¿no vio la corrupción de la obra pública, presidente?, ¿no vio lo que pasaba en su familia?, después nos contó cuando su padre murió que su padre era responsable. Presidente hablemos en serio, a mí no me va a correr con la corrupción”.

En efecto, Mauricio Macri había dicho en marzo pasado que su padre, Franco, formó parte “de un sistema extorsivo del kirchnerismo en el que para trabajar había que pagar” y que eso era delito. Pero esta vez, Macri cuestionó a Fernández por hablar de una persona muerta que no puede defenderse.

Leer más ► De albañil a uno de los más poderosos de la Argentina: la vida de Franco Macri

En este punto del debate presidencial, el más caliente, Macri contó con la ayuda de José Luis Espert (Despertar). “A la luz de las denuncias, parecería que durante el kirchnerismo más que un gobierno hubo una asociación ilícita. ¿Y usted no vio nada?”, le planteó.

A la vuelta de su turno, Fernández intentó aclarar su rol durante el gobierno kirchnerista: “Cuando tuve diferencias me fui a mi casa. Nunca un juez me citó, No me corra por ese lado. Puedo darle clases de decencia, Espert. No es el caso del presidente (Macri) que tiene 100 causas que lo esperan”. Pero no aclaró cuáles eran las diferencias ni en qué consistían. Lo concreto es que se fue durante la gestión de Cristina Fernández, quien ahora lo puso al frente de la fórmula presidencial y se reservó para ella el segundo lugar.

También apareció el nombre de Roberto Lavagna, el candidato de Consenso Federal, a quien Macri mencionó que renunció por ver casos de corrupción que, a su vez, Fernández dijo no haber advertido. Lavagna, sin embargo, nada dijo al respecto.

La primera aparición del nombre de Cristina en el debate presidencial surgió de José Luis Gómez Centurión (Frente Nos), que consideró a su gobierno como “una verdadera cleptocracia”. Pero el liberal también le apuntó a compañero de Macri, Miguel Ángel Pichetto, al que achacó haber protegido los fueros de Cristina cuando era jefe del bloque de senadores del peronismo.

Entre otras, Cristina Fernández enfrenta causas por operaciones con dólar futuro, la firma del Memorándum de Entendimiento con Irán (que fue citado por Macri), direccionamiento de obras viales a Lázaro Báez en Santa Cruz, Los Sauces (se investiga si los empresarios Báez y el titular del Grupo Indalo, Cristóbal López, pagaron alquileres como retorno de las adjudicaciones de obra pública entre 2003 y 2015), y Hotesur, en la que también están procesos sus hijos Máximo y Florencia Kirchner.

Macri tiene procesos abiertos por la deuda del grupo familia al Estado por la concesión del Correo, los peajes, los parques eólicos y la venta de Macair, la compañía aérea familiar, luego vendida.

segundo debate presidencial

También en materia de seguridad afloraron las diferencias fuertes entre Fernández y Macri, en particular por las acciones vinculadas a la lucha contra el narcotráfico, con cifras lanzadas por el presidente: “Se importaron 20 mil kilos efedrina por año mientras Alberto Fernández era jefe de Gabinete (entre 2003 y 2008)”.

Leer más ► En el eje seguridad, el debate giró en torno a recetas pero con escasos diagnósticos

La discusión, con los aportes de los otros candidatos, como Nicolás del Caño (Frente de Izquierda y de los Trabajadores), también tuvo que ver con la dicotomía entre garantismo y mano dura en la lucha contra la inseguridad.

“Nosotros condenamos a Hezbollah. El kirchnerismo, en cambio, quiso encubrir a los responsables del atentado de la Amia”, sostuvo Macri. Pero Fernández no respondió. Gómez Centurión se puso al medio: culpó al kirchnerismo de liberar las fronteras y al gobierno actual de marketing político con el narcotráfico.

Las primeras horas después del debate presidencial encuentra a los especialistas discutiendo si hay posibilidades de que los votos pasen de un candidato a otro. En general, hay consenso que eso es difícil. La verdad se conocerá el domingo próximo por la noche.

Te puede interesar

El debate presidencial: la agenda ambiental no existió para los candidatos

Dejá tu comentario