La prohibición del uso de redes sociales por parte de menores de 15 años comenzó a avanzar en Francia, luego de que la Asamblea Nacional aprobara una iniciativa que apunta a proteger la salud mental de los adolescentes y a combatir el ciberacoso.
La medida aún debe ser tratada por el Senado para entrar en vigencia, pero se inscribe en una tendencia internacional: en diciembre pasado, Australia se convirtió en el primer país del mundo en vetar el acceso a redes sociales a menores de 16 años.
Debate global: Francia da un paso clave para prohibir redes sociales a menores de 15
El proyecto forma parte de una de las prioridades del presidente Emmanuel Macron, quien busca reforzar la protección de niños y adolescentes en entornos digitales y regular el tiempo de exposición a las pantallas durante lo que resta de su segundo mandato, que concluye en 2027.
La propuesta fue impulsada por el oficialismo y aprobada tras más de siete horas de debate, con 130 votos a favor y 21 en contra. De avanzar en el Senado, el Gobierno prevé que desde el 1° de septiembre los menores de 15 años no puedan crear nuevas cuentas en redes sociales y que las existentes sean desactivadas antes del 1° de enero de 2027.
El debate se da en un contexto de creciente preocupación global por el impacto de las plataformas digitales en la salud mental de los jóvenes. Francia dio un primer paso.
El debate se da en un contexto de creciente preocupación global por el impacto de las plataformas digitales en la salud mental de los jóvenes. Organismos sanitarios franceses advirtieron sobre riesgos como el ciberacoso, la exposición a contenidos violentos, la comparación permanente y los mecanismos de captación de la atención que afectan el descanso y el rendimiento escolar.
La iniciativa contó con el respaldo de sectores de centro, derecha y ultraderecha, pero generó divisiones en la izquierda. Desde La Francia Insumisa cuestionaron la prohibición y la calificaron como una respuesta “simplista”, al considerar que el problema debería abordarse desde la prevención y la inversión en salud pública.
En paralelo, los diputados aprobaron también la prohibición del uso de teléfonos celulares en los liceos, una medida que ya rige en niveles educativos inferiores. Experiencias piloto en escuelas del norte de París mostraron mejoras en el clima escolar y en la concentración de los estudiantes, según docentes y alumnos que participaron de la iniciativa.