El limonero es un clásico en patios, jardines y balcones de todo el país. Pero cuando sus hojas empiezan a ponerse amarillas, muchos se preocupan y no saben qué hacer. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, el problema se puede revertir si se detecta a tiempo.
A continuación, te contamos cuáles son las causas más frecuentes del amarillamiento de las hojas y qué hacer en cada caso para que tu limonero vuelva a estar sano y fuerte.
Uno de los problemas más habituales es regar de más. Aunque el limonero necesita humedad, no tolera el encharcamiento. Si las raíces permanecen mojadas mucho tiempo, se debilitan y las hojas se ponen amarillas.
¿Cómo solucionarlo?
Reducí la frecuencia de riego.
Verificá que la maceta tenga buen drenaje.
Asegurate de que el plato inferior no acumule agua.
En otoño, espaciá más los riegos que en verano.
Los limoneros pueden crecer muchos metros.
Hay varios motivos por los que el limonero tiene sus hojas amarillas.
Falta de hierro: clorosis férrica
Si las hojas se ven amarillas pero las nervaduras siguen verdes, probablemente le falte hierro. Esto suele pasar en suelos muy calcáreos.
¿Cómo solucionarlo?
Aplicá quelato de hierro siguiendo las indicaciones del envase.
Mejorá el sustrato con compost o materia orgánica.
Falta de nutrientes
El limonero es exigente y necesita un suelo rico en nutrientes. Si el sustrato está pobre, las hojas pueden volverse amarillas y más pequeñas.
¿Cómo solucionarlo?
Usá un fertilizante específico para cítricos.
Incorporá abono orgánico en otoño para fortalecerlo antes del invierno.
Cambios bruscos de temperatura
Las bajas temperaturas y el viento frío pueden estresar al limonero, haciendo que las hojas se pongan amarillas y se caigan.
¿Cómo solucionarlo?
Ubicá el limonero en un lugar protegido del viento.
Si está en maceta, acercalo a una pared que reciba sol.
Cubrilo en caso de heladas intensas.
Plagas: pulgones y cochinillas
Algunas plagas como pulgones o cochinillas debilitan el árbol y afectan el color de las hojas.
No te alarmes si ves alguna hoja amarilla de vez en cuando. Si son hojas viejas que caen de forma aislada, puede ser simplemente un recambio natural y no un problema serio.