Por qué febrero es el último mes ideal para plantar un limonero
Las temperaturas cálidas de estas semanas ofrecen las condiciones finales para que el frutal fortalezca sus raíces antes del invierno.
Febrero representa la última oportunidad de la temporada para sumar un limonero al jardín o a la huerta. El calor remanente del verano permite que la planta desarrolle su sistema radicular y se adapte al suelo sin el estrés que provocan las heladas. Si bien el momento óptimo ocurre a finales de primavera, este mes funciona como el límite recomendado para garantizar que el ejemplar gane fuerza antes de entrar en su etapa de reposo invernal.
