¿Tirás la cáscara de mandarina después de comer la fruta? Quizás quieras pensarlo dos veces. Un truco casero que se volvió viral propone licuar la cáscara con bicarbonato de sodio para aprovechar al máximo sus propiedades y darle una segunda vida antes de que termine en la basura.
La mezcla une el poder desengrasante y el perfume cítrico de la mandarina con la capacidad del bicarbonato para neutralizar olores y eliminar manchas suaves. Así, se convierte en un aliado para la limpieza y el cuidado del hogar, sin recurrir a productos químicos.
Para qué sirve la mezcla de cáscara de mandarina y bicarbonato
El resultado es una pasta multiuso que podés usar como desodorizante natural. El aroma intenso de la mandarina deja la heladera, los cajones o cualquier rincón con un olor fresco y agradable.
Además, la pasta sirve para frotar mesadas, tablas de madera y recipientes de cocina, ayudando a eliminar restos pegados y manchas leves. Si la diluís en agua, también podés limpiar las hojas de las plantas de interior, dejándolas brillantes y libres de polvo. El perfume cítrico, de yapa, ayuda a mantener alejadas algunas plagas comunes en la cocina o el jardín.
LicuarNaranja
Licuar cáscara de naranja y vinagre.
Cómo preparar la mezcla paso a paso
Lavá bien la cáscara de mandarina para sacar cualquier resto de pesticida o suciedad.
Cortá en trozos pequeños y ponelos en la licuadora junto a 1 o 2 cucharadas de bicarbonato y un poco de agua.
Licuá hasta formar una pasta homogénea.
Usá la mezcla en el momento para limpiar o colocala en pequeños recipientes si la querés como desodorante natural.
Precauciones y advertencias
Aunque es un truco natural y económico para tareas de limpieza ligera, hay que tener en cuenta que no es tan eficaz para eliminar grasa muy pegada, moho o manchas difíciles como un producto químico especializado.
También es importante evitar usarla en superficies delicadas como mesadas de mármol o madera barnizada, ya que el bicarbonato puede ser abrasivo. Lo mejor es probar primero en una esquina poco visible.
Un tip simple, natural y con aroma a mandarina para sumar a tu rutina de limpieza.