Entre la llegada de Gia y la preocupación por su madre: el díficil momento de Catherine Fulop
Mientras Oriana Sabatini celebra el nacimiento de su primera hija en Italia, Catherine Fulop reveló el delicado estado de salud de la abuela de la cantante, quien permanece postrada en Venezuela tras una serie de accidentes domésticos.
Mientras Oriana Sabatini transita sus primeros días como madre, la salud de su abuela de 90 años preocupa a todo el entorno íntimo.
La familia Sabatini-Fulop atraviesa días de emociones cruzadas que oscilan entre la felicidad absoluta y la incertidumbre médica. El nacimiento de Gia, la primera hija de Oriana Sabatini, marcó un hito de alegría en el clan; sin embargo, una noticia inesperada desde Venezuela encendió las alarmas. Catherine Fulop utilizó sus redes sociales para relatar la compleja situación que vive su madre de 90 años, quien sufrió una caída que agravó un cuadro de artrosis severa.
El "corazón partido" de Catherine Fulop
Según explicó la actriz, la distancia geográfica y las complicaciones de salud de su "madrecita santa" han transformado este momento de celebración en una etapa de gran angustia personal.
El relato de Fulop detalla una cadena de infortunios que comenzó con una primera intervención quirúrgica en Venezuela. Aunque la operación inicial fue considerada exitosa por los médicos locales, el panorama se oscureció apenas la mujer regresó a su hogar. Una segunda caída le provocó una luxación de cadera, obligando a los profesionales a intervenirla nuevamente y a realizarle una transfusión de sangre debido a un derrame y la pérdida de valores críticos.
Actualmente, la abuela de Oriana se encuentra postrada, una realidad que Catherine describió con crudeza al admitir que su madre ya no puede ponerse de pie por sus propios medios.
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Catherine Fulop siente que tiene el corazón partido entre su madre en Venezuela y su hija y nieta en Italia.
Este escenario obligó a la esposa de Ova Sabatini a reorganizar por completo sus compromisos personales y laborales antes de su viaje a Italia para asistir a su hija. La actriz confesó que vive con "el corazón partido", intentando estar presente para el nuevo comienzo de Oriana mientras monitorea minuto a minuto la evolución de su madre desde el extranjero.
La imposibilidad de viajar a su país natal en este contexto suma una carga emocional extra, dejando a la familia en una situación de espera tensa y comunicación constante a través de la tecnología para seguir el tratamiento médico en Caracas.
La situación política y social de Venezuela también juega un rol determinante en este drama familiar. Fulop explicó que, por el momento, no cuenta con las garantías para regresar a visitar a su mamá, lo que profundiza el sentimiento de impotencia ante la fragilidad de una mujer de 90 años. Mientras Gia da sus primeros pasos en el mundo en suelo europeo, la familia Sabatini reza por la recuperación de su integrante más longeva, esperando que el cuadro de salud logre estabilizarse para que la bisabuela pueda, eventualmente, conocer las noticias del nuevo integrante del clan.