En Buenos Aires prohibirán las bolsas plásticas en los súper

Los hipermercados, supermercados y autoservicios de la Ciudad dejarán de entregar bolsas de plástico a sus clientes a partir de enero del 2017, según un anuncio efectuado por el gobierno porteño, que intenta desalentar el uso de ese material perjudicial al medio ambiente. Se busca que los vecinos lo reemplacen por bolsas reutilizables o changuitos para hacer las compras.

La normativa será publicada el lunes próximo en el Boletín Oficial de la Ciudad, a través de la resolución 341/16 de la Agencia de Protección Ambiental, que establece que desde el 1 de enero del año próximo las líneas de cajas de los supermercados no podrán dar más bolsas plásticas livianas del tipo “camiseta”, con dos manijas.

Para que la medida sea más fácil de implementar, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño realizará en estos cuatro meses una campaña centrada en la distribución de 1 millón de bolsas reutilizables “en puntos de alta circulación de vecinos y centros de consumo” para que la gente pueda iniciar el proceso de reemplazo. Esas bolsas están hechas con materiales reciclables que permiten un uso reiterado y por su tamaño también posibilidad el traslado de la misma cantidad de productos que podrían entrar en tres o cuatro de las plásticas.

Además, el período de transición hacia el nuevo sistema permitirá a los grandes comercios liquidar el stock de bolsas con el que ya cuentan y abrirá las puertas a otros rubros a sumarse a la medida, como por ejemplo, las farmacias, cafés o casas de comidas.

La puesta en marcha de la prohibición incluirá un sistema de control desde enero a los comercios afectados a fin de detectar algún tipo de incumplimiento, lo cual será penado con multas que podrían rondar los 100.000 pesos.

Según datos de la cartera de Ambiente, en la Ciudad “sólo en el rubro de hipermercados, supermercados y autoservicios se entregan más de 500 millones de bolsas plásticas livianas por año, lo que resultaría suficiente para formar un sendero de 275.000 kilómetros”.

Además, un tercio de los residuos recolectados durante la limpieza de arroyos entubados son bolsas de plástico, las que en los túneles de desagües pluviales suelen formar “diques” que impiden el paso normal del agua, situación que se vuelve más crítica cuando llueve en la Ciudad y genera anegamientos.

Para el ministro Eduardo Machiavelli, “son números que asustan porque son bolsas que tardan cientos de años en degradarse. Tenemos que acostumbrarnos a usar nuestras propias bolsas reutilizables para reducir la contaminación en la Ciudad, mejorar el perfil de la Ciudad para evitar anegamientos y evitar el daño a la flora y fauna”.

Télam