El exdiputado Juan Ameri fue condenado tras besar un pecho de mujer en una sesión virtual del Congreso
Luego del escándalo donde se lo vio besando los pechos de una mujer en plena sesión virtual del Congreso, el exdiputado Juan Ameri fue condenado.
El exdiputado Juan Ameri fue condenado tras besar un pecho de mujer en una sesión virtual del Congreso
La Cámara Federal de Casación Penal ratificó hoy la condena de un mes de prisión en suspenso impuesta al ex diputado nacional Juan Emilio Ameri por el delito de perturbación al ejercicio de funciones públicas.
Este fallo confirma la sentencia inicial dictada por el juez federal Ariel Lijo, basada en un incidente ocurrido durante una sesión virtual de la Cámara de Diputados en septiembre de 2020.
Por qué Juan Ameri fue condenado
El incidente en cuestión tuvo lugar mientras el diputado Carlos Heller intervenía durante una sesión por videoconferencia sobre temas de importancia legislativa. En ese momento, Ameri fue visto por otros legisladores besando los pechos de una mujer que se encontraba a su lado, hecho que interrumpió abruptamente la sesión y generó amplia repercusión mediática y en redes sociales.
El tribunal de Casación, integrado por los jueces Javier Carbajo, Mariano Borinsky y Gustavo Hornos, sostuvo que la condena se ajusta a derecho al haberse comprobado la perturbación efectiva del normal ejercicio legislativo debido al accionar de Ameri. Según el fallo, Ameri era consciente de las normativas y procedimientos establecidos para las sesiones parlamentarias remotas, que incluían la transmisión en vivo y la grabación de las mismas.
El exdiputado, quien renunció a su cargo tras el incidente, había sido acusado específicamente del delito de perturbación al ejercicio de funciones públicas, el cual, según el juez Lijo, se consumó en el momento en que se interrumpió la actividad legislativa normal de la Cámara debido a su comportamiento.
La decisión unánime de la Cámara de Casación subrayó que, como representante del pueblo argentino, Ameri tenía la responsabilidad de garantizar el adecuado funcionamiento de la Cámara durante las sesiones, lo cual no cumplió al involucrarse en una actividad de índole personal que afectó negativamente la seriedad y el propósito de la sesión parlamentaria.
Este fallo confirma no solo la responsabilidad de Ameri en el incidente, sino también la necesidad de mantener la integridad y el respeto por las instituciones legislativas en todo momento, especialmente durante situaciones excepcionales como la pandemia del coronavirus, cuando las sesiones virtuales adquieren una relevancia crucial.
