jueves 5 de diciembre de 2019

Internacionales |

EE. UU. redobla sus acusaciones a Irán por el ataque a instalaciones petroleras sauditas

Estados Unidos buscó reforzar su versión de que Irán estuvo detrás del ataque contra instalaciones petroleras de Arabia Saudita del fin de semana.

Redacción Aire Digital

Estados Unidos buscó este lunes reforzar su versión de que Irán estuvo detrás del ataque contra instalaciones petroleras de Arabia Saudita del fin de semana, que alimentó nuevos temores de guerra y provocó un aumento histórico del precio mundial del crudo.

Rebeldes yemeníes que combaten con Arabia Saudita volvieron a reivindicar el ataque del sábado e Irán insistió en desvincularse, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijera que su país estaba “cargado y listo” para responder.

Funcionarios estadounidenses difundieron imágenes satelitales del daño en la planta de procesamiento de petróleo de Abqaiq y el yacimiento de Khurais, y dijeron que el patrón de destrucción indica que los ataques provinieron de Irak o Irán, no Yemen.

Un vocero militar saudita hizo luego una acusación similar, al afirmar que los bombardeos se realizaron con “armas iraníes”.

Un funcionario estadounidense citado por CNN dijo que los agresores usaron múltiples misiles de crucero y drones.

Por segundo día, la Cancillería de Irán negó las acusaciones, y un vocero del gobierno dijo que ahora no había “ninguna posibilidad” de un encuentro entre el presidente iraní, Hasan Rohani, y Trump durante la Asamblea General de la ONU, la semana próxima.

Por su parte, el mandatario estadounidense se mostró ambiguo, ya que anoche dijo por Twitter que su gobierno estaba “cargado y listo” a la espera de una confirmación saudita de la responsabilidad iraní en los bombardeos, y hoy en otro tuit señaló que Estados Unidos no necesita el petróleo de Medio Oriente pero igual “ayudará a sus aliados”.

Los ataques desataron temores a que una nueva acción de cualquiera de las partes pueda escalar inevitablemente un enfrentamiento soterrado que viene agitando a toda la región del golfo Pérsico.

En los últimos meses ya hubo una serie de misteriosos ataques a buques petroleros que Washington atribuyó a Teherán, al menos un presunto bombardeo israelí contra fuerzas pro-iraníes en Irak y el derribo de un dron militar estadounidense por parte de Irán.

Las tensiones han crecido desde que Trump, acusando a Teherán de acciones hostiles en Medio Oriente, retiró a Estados Unidos del pacto nuclear firmado entre Irán y las potencias en 2015 y volvió a imponer sanciones que dejaron la economía iraní en caída libre.

El petróleo crudo Brent, de referencia en Europa y Argentina, cerró hoy con un aumento de 14,5% respecto del viernes luego de trepar un 20% en la apertura de los mercados. El precio del barril de Brent quedó en 69,02 dólares.

La suba representó el mayor salto porcentual del valor de Brent desde la previa a la Guerra del Golfo de 1991, cuando una coalición liderada por Estados Unidos expulsó de Kuwait a fuerzas de Irak.

El ataque detuvo la producción de 5,7 millones de barriles de petróleo por día, más de la mitad de las exportaciones diarias de Arabia Saudita y más del 5% de la producción mundial diaria de crudo. La mayor parte de ese petróleo se vende en Asia.

Los rebeldes chiitas de Yemen, llamados hutíes -que desde 2015 libran una guerra contra una coalición liderada por Arabia Saudita en el país árabe más pobre del mundo-, reiteraron hoy que atacaron las instalaciones sauditas con 10 drones.

Los insurgentes, que están alineados con Irán, un país musulmán chiita, amenazaron con nuevos ataques a la industria petrolera saudita.

En conferencia de prensa, el vocero militar de la coalición anti hutíes, el coronel saudita Turki al-Maliki, dijo que “todos los indicios y evidencia operativa” apuntan de manera preliminar a que las armas usadas en el ataque eran “armas iraníes”.

El vocero no mostró pruebas, y agregó que continuaban las investigaciones para determinar dónde se originó el ataque.

El gobierno de Irak, otro país de mayoría chiita, dijo hoy que Estados Unidos le confirmó que el ataque no provino de su territorio, donde operan milicias chiitas que lo ayudaron a combatir al grupo islamista sunnita Estado Islámico (EI).

Rusia urgió a evitar “medidas o conclusiones apresuradas que puedan exacerbar la situación” y China llamó a Estados Unidos e Irán a mostrar “máxima moderación”.

Nota de Redacción: en esta noticia se utilizó información de Télam

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