Otro fallo contra el glifosato en EEUU

Esta semana fue una semana de malas noticias para Bayer, el gigante alemán de la agroquímica que el año pasado compró a la multinacional de origen estadounidense Monsanto. Es que se conoció un nuevo fallo de la Justicia de Estados Unidos que ratifica el “factor sustancial” que el Roundup (herbicida elaborado a base de glifosato) tuvo en el cáncer desarrollado por el jardinero californiano Edwin Hardeman. Este fallo federal ratifica lo que ya había dicho un tribunal de California, sumando presión sobre el fabricante del herbicida más famoso y más utilizado del mundo.

Una vez cerrada la etapa del juicio en la cual, sobre bases científicas, se buscaba establecer el nivel de toxicidad del producto, comienza una segunda etapa durante la cual la Justicia avanzará sobre las maniobras del fabricante para influenciar a las agencias que regulan el uso de los productos respecto a la peligrosidad de los mismos.

En este punto también habrá dolores de cabeza para Bayer/Monsanto: en 2017, el diario francés Le Monde publicó una serie de notas llamadas “Monsanto Papers” en las que demuestra el tráfico de influencia de la agroquímica y la práctica de “ghostwriting” utilizada, en la cual científicos famosos firmaban estudios sobre la inocuidad del producto que en realidad habían sido escritos desde el interior de la propia empresa.

Estas prácticas salieron a la luz y hace pocas semanas un tribunal europeo falló a favor de que se hagan públicos todos los estudios sobre el glifosato presentados por las empresas, que hasta ahora eran confidenciales.

A todo esto, esta semana se conoció un estudio realizado sobre 315 mil agricultores publicado en la revista International Journal of Epidemiology que señala que la utilización del glifosato y otros dos insecticidas eleva el riesgo de contraer linfomas entre un 18 y un 48%.

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