lunes 6 de julio de 2020
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A 42 años de la obtención del Mundial 1978: la primera gran consagración de la selección argentina ante Holanda

El 25 de junio de 1978, Argentina se consagraba campeón del mundo por primera vez ante su gente, en el Estadio Monumental. Se acababa una larga espera que ubicaba a nuestro país en la elite del mundo futbolero.

El frío de junio. Los papelitos inundando el Monumental. La ansiedad y la ilusión. La potencia de Kempes. El cabezazo de Nanninga. El remate de Rensenbrink en el palo y la definición en el alargue. La guapeada del Matador en el tiempo suplementario. La pared con Bertoni para sentenciar la final. El pitazo del desahogo y la locura. La vuelta olímpica, que ubicaba al seleccionado nacional en el lugar del cual siempre se jactaba, pero que nunca alcanzaba. El capitán Daniel Passarella alzando la nueva Copa del Mundo, estrenada cuatro años antes por los alemanes, debido al retiro de la Copa Jules Rimet obtenida tres veces por Brasil en México 1970, dándole el derecho de poseerla para siempre. Estas son algunas imágenes inolvidables del primer campeonato del mundo del que hoy, 25 de junio, se cumplen 42 años.

Argentina 3 Holanda 1 (Relato Jose Maria Muñoz) Mundial Argentina 1978 Los goles Argentina Campeon

Aquel Argentina 3-Holanda 1 tiene también flashes tristes, que se superponen con los brazos en alto de los genocidas Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti festejando la conquista como propia extirpando el logro meramente justo del plantel en lo deportivo, con los gritos de dolor y horror que sucedían a menos de 700 metros del estadio, en la Escuela de Mecánica de la Armada. Dos sensaciones indisolubles: la emoción del recuerdo y la obtención de la primera estrella; junto a la memoria que no olvida.

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El mundial que se quedó en Argentina

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Fueron 25 días inolvidables en los que el país, siempre futbolero, vibró al ritmo del Mundial. El éxito final combinó el desahogo de la gente y la utilización planificada de la dictadura militar. En el medio, un cuerpo técnico y un grupo de jugadores que trabajó durante un ciclo de cuatro años para lograr el objetivo final. Héroes de carne y hueso que, a base de esfuerzo y trabajo, obtuvieron la gloria eterna.

En el banco, César Menotti y sus colaboradores: Rogelio Poncini, Roberto Saporiti, el profe Ricardo Pizzarotti, el doctor Rubén Oliva y Rodolfo Kralj de asesor. Y los 22 jugadores numerados de corrido: Norberto Alonso, Osvaldo Ardiles, Héctor Baley, Ricardo Bertoni, Ubaldo Fillol, Américo Gallego, Luis Galván, Rubén Galván, René Houseman (el Negro y el Loco murieron en marzo pasado), Mario Kempes –las casualidades hicieron que obtenga la N°10-, Daniel Killer, Omar Larrosa, Ricardo Lavolpe, Leopoldo Luque, Jorge Olguín, Oscar Ortiz, Miguel Oviedo, Rubén Pagnanini, Daniel Passarella, Alberto Tarantini, José Valencia y Ricardo Villa.

Todos los goles de Argentina en la Copa del Mundo 1978

El camino a la gloria

El torneo, del que participaron apenas 16 equipos (la mitad de los que juegan ahora), se inició el 1° de junio. El camino argentino arrancó un día después, en la cancha de River, con un esforzado triunfo ante Hungría por 2-1, con goles de Luque y de Bertoni. Cuatro días después, el 6 de junio, superó a Francia también por 2-1, con goles de Passarella, de penal, y otra vez Luque, con un zapatazo inolvidable desde afuera del área inolvidable. La sorpresa llegó en la última fecha, el 10 de junio, al perder 1-0 con Italia. La derrota cambió los planes de Menotti, que aspiraba a jugar todos los encuentros en el Monumental.

Los dos primeros de cada zona clasificaron a los grupos semifinales, dos de cuatro equipos, que jugaban todos contra todos. Argentina se mudó a Rosario debido a la derrota con Italia y los siguientes tres encuentros los jugó en la cancha de Central, relegando la posibilidad de continuar desempeñando el mundial en el Estadio Monumental. Allí apareció en toda su dimensión la figura de Mario Alberto Kempes, quien en la primera fase no había estado cómodo al costado de Luque y no marcó goles. Menotti resignó al “10” clásico (Valencia) y retrasó al Matador, como volante ofensivo a la antigua.

El primer rival, el 14 de junio, fue Polonia. Argentina ganaba 1-0 con un cabezazo de Kempes, quien después salvó con la mano una pelota en la línea (por la reglamentación de entonces no fue ni amonestado). Fillol le atajó el penal a Deyna y, en la parte final, Kempes marcó el 2-0 definitivo. Luego pasó el 0-0 con Brasil en la “Batalla de Rosario”, esa paridad que casi se rompe con una definición fallida del Negro Ortiz, pero que complicó al seleccionado argentino de cara a futuro. Necesitaba marcarle cuatro goles a Perú, debido a la victoria de Brasil sobre Polonia por 3 a 1, en el Estadio Malvinas Argentinas de la ciudad de Mendoza.

1978 (June 21) Argentina 6-Peru 0 (World Cup).mpg

Una goleada bajo sospecha fue el pasaporte a la final, el 21 de junio. El 6-0 a Perú sigue generando controversias hasta nuestros días, debido a lo sucedido en un ámbito que utilizaba la habilidad de un equipo extraordinario, para cometer e invisibilizar sus actos nefastos, “Cada uno tiene su idea. El hincha piensa que los peruanos se vendieron. Yo no vi nada y si uno no vio nada, no puedo decir nada”, comentó Oscar Ortiz, dos años antes a medios nacionales, cuando se cumplieron 40 años de la gran conquista. “En marzo les habíamos ganado dos partidos, aquí y en Lima. Les teníamos que hacer cuatro goles, no seis. Y eso en el fútbol no es difícil. Pasó con Barcelona hace poco, a favor y en contra”, remarcó el puntero izquierdo campeón.

La gran final

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El encuentro por la gloria tuvo lugar el domingo 25 de junio en el Estadio Monumental, donde esperaban más de 85 mil personas en un manto de papelitos y banderas celestes y blancas. Los registros de la época marcaban que, para obtener una entrada, existió gente que canjeó hasta casas o automóviles.

En el atardecer nublado de Capital Federal, en el barrio de Núñez, el Monumental tembló. Tras 120 minutos de nerviosismo y angustia futbolera, Argentina pudo gritar campeón por primera vez, tras las guapeadas de Mario Kempes al marcar tanto en el primer tiempo junto al alargue, y la certificación del triunfo por parte de Daniel Bertoni, tras el empate de Nanninga que por unos momentos puso en duda la conquista. Inmortalizados en el tiempo quedaron los papelitos de Clemente y las caras espeluznantes de la Junta Militar en el palco festejando la conquista.

El abrazo del alma

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El segundo tiempo suplementario aún no había terminado, tras jugarse los 90 minutos reglamentarios. Observando de reojo, estaba el personaje de esta historia, Víctor Dell ‘Aquila, que tras el gol de Daniel Bertoni ya había invadido el campo de juego, confundido ante un pitazo del referí de aquel match, el italiano Sergio Gonella. Tras el reto del arquero Ubaldo Fillol, el hombre de San Francisco Solano, que había perdido sus dos brazos a los doce años debido a una descarga eléctrica que se los carbonizó, esperó a la finalización del encuentro al lado del arco argentino para esperar el momento de la consagración.

Cuando el colegiado marcó el final, el Estadio de River, se vino abajo debido a la euforia total de los hinchas. De la misma manera, se desplomaba Ubaldo Fillol, quien en los últimos años confirmó que sintió una presencia divina en esa secuencia: “Vi a Dios”. En un momento, el “Conejo” Tarantini se acerca a abrazarlo, y se produce la imagen que quedará grabada para siempre en los archivos: Víctor va a abrazarlos, y sus mangas se sueltan.

Ricardo Alfieri, fotógrafo de la Revista El Gráfico, retrató para la eternidad este momento, y logró variados premios debido a esta toma histórica, a la que llamó “El abrazo del alma”. Entre las 80 mil personas que rodeaban el anillo del Monumental, junto al Cuerpo Técnico de César Luis Menotti y los seleccionados, se encontraron las almas de cuatro personas, para un abrazo, que perdura hasta nuestros días.

La FIFA nunca enfocó a Videla

Por protocolo actual, el trofeo debe ser entregado por la autoridad política máxima del país al Presidente de la FIFA, y el mismo se lo entrega al capitán del equipo campeón. Pese a las críticas de la organización de este campeonato del mundo hacia la FIFA, la entidad madre en ningún momento visualiza en primer plano la entrega de la Copa Mundial en manos de Videla, el día 25 de junio. Esto no sucede en ninguna edición anterior y posterior. Las denuncias de los organismos internacionales de Derechos Humanos habían llegado a los oídos de algunos dirigentes, por lo cual no hay imágenes oficiales de Videla entregando el trofeo, y se ve a los jugadores de espaldas en ese momento.

1978 WORLD CUP FINAL: Argentina 3-1 Netherlands

El Mundial ’78 fue el comienzo de un camino de gloria en el fútbol argentino. Solo ocho países hasta la fecha han podido consagrarse campeones mundiales, y desde hace 42 años, nuestro país ingresó al grupo selecto, logrando reforzar este concepto ocho años después, ya con Maradona como estandarte máximo, en la Copa Mundial de México ’86.

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