sábado 7 de diciembre de 2019

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Cómo preparar un exfoliante con aspirinas y miel de abejas

Hacer un exfoliante con aspirinas y miel de abejas es muy fácil. Además es beneficioso para la salud, el brillo y la lozanía de tu rostro. Esta combinación es una preparación muy popular en los servicios cosméticos, ya que combina las propiedades que ofrecen las aspirinas y la miel de abejas.

La aspirina es el nombre comercial que se popularizó del analgésico compuesto por ácido acetilsalicílico. Combinada a la miel de abejas, se convierte en un exfoliante que permite eliminar las capas de células muertas del rostro y combatir las irregularidades de la piel.

La aspirina es un medicamento muy utilizado por sus propiedades antipiréticas, analgésicas y antiinflamatorias. Generalmente, no falta en el botiquín de primeros auxilios de todos los hogares.

Sin embargo, sus usos no terminan ahí. También se pueden aprovechar en preparaciones cosméticas para la piel, incluido el cuero cabelludo. La aspirina es muy útil para eliminar durezas y resequedad de la piel, y también es efectiva en tratamientos contra la caspa.

Con el exfoliante con aspirinas y miel brindarás nuevos beneficios a la piel de tu rostro, entre los que pueden encontrar:

La miel de abejas es un producto fascinante de la naturaleza. Se necesitan que 60 000 abejas visiten más de 2 millones de flores, para que puedan reunir la cantidad de néctar necesaria para elaborar poco menos de medio kilo de miel. ¿Asombroso, no te parece?

Es rica en enzimas y minerales como potasio, calcio, fósforo, hierro y magnesio. También aporta vitaminas C, B y K. La medicina natural le da múltiples usos a la miel de abejas. No obstante, no solo se aprovechan sus bondades cuando se ingiere.

También es ampliamente usada en todo tipo de mascarillas y tratamientos de belleza. Los beneficios que la miel aporta a la piel son múltiples y  reconocidos. En el exfoliante con aspirinas y miel, esta última aporta sus cualidades antimicrobianas y antisépticas, y ayuda a suavizar e hidratar la piel.

El siguiente exfoliante con aspirinas y miel es beneficioso para todo tipo de cutis. Solo hay que estar atento con las pieles delicadas, en cuyo caso se podría aplicar cada 15 días; en las pieles grasas o mixtas se puede utilizar hasta dos veces por semana.

En el caso de las pieles afectadas por el acné, es recomendable si hay barros y espinillas, pues ayuda a eliminarlas. En los casos en que hay lesiones más profundas como pústulas, nódulos o con el acné quístico, se puede incorporar aloe vera. Este es un potente antibiótico natural para evitar que las bacterias infesten las lesiones.

Esta exfoliante con aspirina y miel ayuda a cerrar los poros, permite exfoliar las irregularidades de la epidermis, regula la grasa facial y contribuye con la eliminación de los detestables puntos negros. No obstante, si tienes alergia a alguno de sus componentes o notas alguna reacción adversa, suspende su uso.

Para los cutis grasos o con acné, se puede agregar a la mezcla anterior una cucharada de zumo de limón. Este jugo, rico en vitamina C, potencia las propiedades antimicrobianas de la miel, por lo que es muy efectivo para el tratamiento de lesiones más severas.

También se le puede agregar una cucharada de gel de aloe vera. Gracias a sus propiedades astringentes, cierra los poros, reduce la inflamación y favorece la cicatrización. Por si fuera poco, también es hidratante.

En el caso de las pieles secas, agrega a la exfoliante con aspirina y miel de una a dos cucharadas de yogur natural (30 ml). Este producto lácteo fermentado ayuda a proporcionar humedad y brillo a los cutis más secos.

Si tienes dudas con alguno de estos tratamientos, consulta con un dermatólogo. Asimismo, si la piel se enrojece al aplicarlos, suspende su uso y consulta con el especialista de tu confianza.

Fuente: Mejor Con Salud

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