¿Por qué explotan los aerosoles expuestos a altas temperaturas?

En verano, se multiplican los peligros a la hora de utilizar los aerosoles. El sol y la subida de las temperaturas hacen que aumente la presión del recipiente y corramos el riesgo de que reviente.

Leer más►

 

¿Cómo reacciona el envasado de aerosoles ante los cambios de temperatura?

Cuando abrimos una botella de aire comprimido y dejamos escapar el aire la botella se enfría. Implica que cuanto más dejemos escapar el aire, mayor será el enfriamiento.

Pues esto sucede de la misma manera con los aerosoles. La Teoría de la Cinética Molecular demuestra que la presión en el interior de la botella es la manifestación de los choques de las partículas en movimiento. Al dejar escapar el aire de la botella hay menos choques y la presión desciende.

Sin embargo, sabemos que la temperatura no desciende hasta niveles muy bajos. Ya que el proceso de liberación del aire es progresivo y en un ambiente que permite el intercambio de energía. Esto significa que, a medida que el recipiente se enfría, absorbe calor del entorno.

Al contrario, cuando se llena un recipiente, el aire se calienta transmitiéndose al envase y elevando su temperatura. Por esto, los aerosoles deben pasar la prueba de un baño a 50 grados durante tres minutos para detectar fugas y envases defectuosos que no serán capaces de pasar esta prueba.

A pesar de haber agotado el producto, todavía puede que queden restos de esta energía en el envase y hay algunos ingredientes que puede que sean inflamables. Además, los aerosoles poseen energía propia para su funcionamiento. Es la que permite, con su liberación progresiva, la utilización del producto. Sin embargo, si esta energía se libera en forma espontánea, puede provocar importantes daños en el entorno.

¿Por qué explotan los aerosoles expuestos al fuego?