Monóxido de carbono: las señales de alerta para prevenir accidentes con un asesino silencioso

Las bajas temperaturas llegaron para quedarse y todos los años la intoxicación por CO (monóxido de carbono) se cobra la vida de cientos de personas en Argentina. Qué pasa cuando el gas ingresa en el organismo y cómo evitar que eso suceda.

Para prevenir accidentes, se recomienda el control de las instalaciones de gas y la ventilación de los ambientes durante la época invernal.

Se trata de un gas tóxico que se produce por la combustión incompleta del carbono presente en materiales como la leña, carbón, gas, kerosene, alcohol o nafta. Con la llegada de las bajas temperaturas aumenta el riesgo debido a la mala utilización o funcionamiento de los artefactos de calefacción y a la escasa ventilación que reciben los ambientes. Por esta razón es importante tener en cuenta algunas señales de alerta y precauciones que pueden salvar nuestra vida y la de los que nos rodean.

¿Por qué se dice que el CO (monóxido de carbono) es un asesino silencioso?

  • No tiene olor
  • No tiene color
  • No tiene sabor
  • No irrita los ojos ni nariz
monoxidodecarbono1024 e1562791769612.jpg

Con la llegada de las bajas temperaturas aumenta el riesgo debido a la mala utilización o funcionamiento de los artefactos de calefacción y a la escasa ventilación.

¿Cuáles son los síntomas de intoxicación por CO?

  • Dolor de cabeza
  • Mareos
  • Vómitos
  • Desmayo
  • Somnolencia
  • Palpitaciones

¿Cómo evitar que suceda?

  • Mantener ambientes ventilados
  • Si se utiliza brasero encenderlo y apagarlo fuera del hogar y nunca dormir con los mismos encendidos.
  • No usar horno ni hornallas de la cocina para calefaccionar el hogar.
  • Nunca ubicar calefones dentro del baño.
  • No obstruir las rejillas de gas reglamentarias.

En el caso de los artefactos a gas es recomendable hacerlos revisar al menos una vez al año por un gasista matriculado y observar que el color de la llama sea siempre azul y nunca amarrilla o naranja. Pero también hay que prestarle atención a sistemas de calefacción como braseros, salamandras o estufas con otro tipo de combustible, las cuales pueden provocar el mismo inconveniente.

En todos los casos conservar una ventana abierta y no utilizarlos mientras dormimos o en pequeños recintos como baños puede salvarnos la vida.