viernes 22 de noviembre de 2019

Aire en Venezuela | Aire en Venezuela

La guerra de los medios en Venezuela: nadie cuenta la verdad, sino lo que quiere que pase

Germán de los Santos/Enviado Especial

CÚCUTA, COLOMBIA-El periodista estrella de CNN Fernando del Rincón estaba parado en el cantero del medio del puente Tienditas, en la frontera entre Venezuela y Colombia, de espaldas a los dos contenedores y un cisterna que la Guardia Nacional Bolivariana había usado para bloquear el puente. Estaba apostado allí desde muy temprano para transmitir en vivo el paso de los camiones con ayuda humanitaria. Ahí estaban también más de 300 periodistas de todo el mundo que fueron a transmitir ese hecho simbólico y político en la crisis venezolana, que quedó en la historia como 23F.

Cerca de las 13.30 los productores de CNN comenzaron a levantar el puesto en el puente Tienditas. Del Rincón había dicho en vivo que comenzaban a desatarse incidentes en otros dos pasos, como Ureña y el puente Simón Bolívar en San Antonio. En Tienditas, donde todos los periodistas esperaban desde temprano el paso de los voluntarios con la ayuda estaba todo tranquilo.

Juan Guaidó, el presidente encargado de Venezuela, había llegado al lugar, acompañado del jefe de Estado colombiano Iván Duque y del presidente chileno Sebastián Piñera. El líder de la oposición dio una conferencia de prensa y se subió a un camión para que todos los reporteros le sacaran fotografías.

AME7737. CÚCUTA (COLOMBIA), 23/02/2019.- El presidente del Parlamento de Venezuela, Juan Guaidó, que se proclamó mandatario encargado de su país, saluda este sábado desde un camión, en Cúcuta (Colombia). Guaidó llamó este sábado a las Fuerzas Armadas a ponerse del “lado correcto de la historia” y permitir el ingreso de los 14 camiones que partieron de Cúcuta con 280 toneladas de ayuda humanitaria. EFE/Mauricio Dueñas Castañeda

 

Pero el camión nunca arrancó y Guaidó se bajó y se encerró en unas oficinas de Migraciones de Colombia, donde degustaron un catering bajo un intenso aire acondicionado. A unos 700 metros de allí los voluntarios venezolanos, en su mayoría gente que salió del país y vive en Colombia, esperaban bajo el rayo del sol encabezar la caravana para pasar la ayuda humanitaria hacia Venezuela. Era lo que les había prometido Guaidó, cuando anunció con energía que la ayuda pasaría “sí o sí”.

Funcionarios cercanos a Guaidó pretendían mantener la expectativa de los periodistas, a los que a cada momento les informaban que los camiones arrancarían su paso rumbo a Venezuela. Primero un grupo cortaría las vallas y una grúa correría del camino los contenedores y el cisterna que atravesaba el camino.

Pero esto nunca ocurrió. Fueron pasando los minutos y las horas y nada ocurría en ese puente donde estaban puestas todas las miradas. De golpe el periodista estrella de la CNN desapareció de su puesto privilegiado en el cantero central del puente Tienditas. Un productor le avisó que debían ir hacia Ureña donde habría disturbios.

En las imágenes que CNN transmitió todo el día se lo ve a Del Rincón entrando con un pañuelo que tapa su cara -por los gases lacrimógenos que nunca se tiraron- y su ropa Columbia gris oscura. Camina agachado y dice que los tiros con perdigones han provocado heridas a mucha gente. Pero a su lado, decenas de personas caminan sin problema. Él está detrás de un camión con cuatro o cinco personas con banderas y remeras de Venezuela. Dice que del otro lado arrojan piedras. Una diputada venezolana de la oposición le recalca que en ese momento están del lado venezolano.

 

10 momentos claves en Venezuela al llegar la ayuda humanitaria

 

No hay ningún punto de referencia para ver de qué lado está el equipo de CNN. Al lado pasa un hombre herido con una perdigonada en la cara.

Un colega venezolano contó a Aire de Santa Fe que en el puente Simón Bolívar, en San Antonio, se dio una situación extraña. El chofer no sabía si debía cruzar o no la frontera, sino que sólo tenía que acercar el camión para que lo prendieran fuego.

El gobierno de Venezuela anticipó la semana pasada que se estaba montando un falso positivo en la frontera.

Disturbios y enfrentamientos existieron en la frontera, donde se centra una de las coberturas de Aire de Santa Fe en Cúcuta, Colombia, pero lo que ocurrió fue que se fabricaron situaciones de conflicto.

Esa era la estrategia de la oposición después de que Guaidó anunció que la ayuda humanitaria no iba a pasar porque había miembros de los “colectivos” chavistas reprimiendo en la frontera.

Este escenario de batalla campal era lo que buscaba la oposición. Ahora el gobierno del presidente encargado Guaidó buscará encuadrar a Nicolás Maduro como responsable de delitos de lesa humanidad. Con el respaldo del gobierno de Estados Unidos, el líder de la oposición venezolana iniciará otra batalla en el Consejo de Seguridad de Nacional Unidas, donde hasta ahora no había tenido respaldo.

Este lunes en Bogotá se reunirá el grupo Lima, que respalda a Guaidó, y asistirá a la reunión el vicepresidente de Estados Unidos Mike Pence. Las fichas están sobre la mesa para que comience otro capítulo de la crisis de Venezuela, donde habrá sangre derramada a montones si se produce una incursión armada para que caiga el gobierno de Maduro.

 

Un puente donde Guaidó jugó al ajedrez y sus seguidores se vieron decepcionados

 

Del otro lado, del lado chavista, las fake news y la información basura circuló el sábado todo el tiempo. Ningún canal venezolano transmitía lo que ocurría en la frontera, donde había disturbios, ni tampoco ni un solo ciudadano de ese país pudo ver el viernes el concierto Venezuela Aid Live.

Los medios leales al chavismo, que son la mayoría en Caracas, mostraron en sus portadas a la hora en que la frontera hervía que el presidente Donald Trump podría ser destituido por el congreso norteamericano. El diario Últimas Noticias, uno de los más oficialistas, informaba en una breve noticia que la oposición protagonizaba incidentes en Ureña y San Antonio.

Por las redes sociales se agitaba el fantasma de la invasión norteamericana. Se viralizaban twets con imágenes de soldados que patrullaban debajo del puente de Tienditas y se decía que eran parte de una tropa de elite estadounidense. También se agitaba que en las últimas horas habían desembarcado en Colombia mecanizados y marines para entrar a Venezuela.

Nada era cierto ni pudo ser comprobado, pero parece verosímil, como las imágenes de la CNN, en esta guerra de noticias donde la información es lo que menos vale y pierde valor todo el tiempo. Lo importante no es lo que ocurre sino lo que se quiere contar.

Dejá tu comentario