viernes 22 de noviembre de 2019

Internacionales | Aire en Ecuador

Un exmilitar acusado por intentar matar a Correa ve a los indígenas cerca del poder

Fidel Araujo fue condenado a seis años de cárcel y luego indultado en 2017 por el ex presidente. A través de su perfil se puede seguir la convulsionada historia de Ecuador, con los militares como actores políticos

Por Germán de los Santos

 

Fidel Araujo estuvo preso por un intento de homicidio a Rafael Correa, durante el amotinamiento de la Policía Nacional el 30 de setiembre de 2010, cuando el entonces presidente ecuatoriano enfrentó el acuartelamiento de los cuerpos de seguridad y quedó en medio de los gases lacrimógenos que le lanzaban los efectivos. La policía protestaba porque el gobierno los había incluido en la ley de Servicios Públicos.

En 2017, antes de que Correa terminara su gestión, lo indultó. Había sido condenado a seis años de prisión. En la cárcel, según recuerda en diálogo con Aire de Santa Fe, estuvo preso con el líder indígena Jaime Vargas, actual presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie). Araujo niega haber querido atentar contra Correa, y señala que el entonces presidente aprovechó de ese estado de convulsión con la Policía Nacional acuartelada para beneficio propio para victimizarse.

“Correa me acusa de haber querido atentar contra él por contratar a un hombre que iba a matarlo con una cámara de fotos que dentro tenía un cañón”, explica.

Crisis en Ecuador
El presidente de Ecuador, Rafael Correa. Foto: Reuters

Este mayor retirado, que ahora demandó a los jueces que lo condenaron, opina que en medio de la crisis que vive Ecuador el movimiento indígena puede llegar a la cima del poder. Y considera que el caldo de cultivo de las protestas que estallaron el 3 de octubre en Ecuador “es la falsa dolarización que vive este país, donde el sueldo básico es de 394 dólares”.

“Hay más acercamientos que diferencias entre los sectores indígenas con el resto de la sociedad ecuatoriana. Y hay que recordar que somos un estado plurinacional. Esto va a llegar en algún momento”, afirma Araujo en una extensa charla con Aire de Santa Fe.

 

El militar es un personaje polémico, por la historia que carga sobre sus espaldas. Pero su propia historia va en paralelo con los cambios políticos que hubo en este país a partir de los 2000, cuando llega la dolarización de la economía.

Ese año, participó junto con otros 300 militares de la sublevación contra el presidente Jamil Mahuad, el padre de la dolarización de la economía. Luego acompañó al militar populista Lucio Gutiérrez cuando llegó a la presidencia en 2002, luego de ganar las elecciones pero la génisis de su gestión fue fruto de esa sublevación en la que participó Araujo.

Crisis en Ecuador
Indígenas participan en una manifestación contra las medidas económicas adoptadas por el Gobierno presidido por Lenin Moreno. Foto: EFE

Pero el gobierno de Gutiérrez duró hasta 2005, tras una gestión atravesada por varios casos de corrupción. Araujo acompañó hasta el último día a su camarada, hasta cuando huyó junto con su hermano en un helicóptero desde el Palacio Caronderet.

“Estuve hasta que se elevó el helicóptero desde el Palacio. Para irme de allí tuve tuve que agarrar dos bombas lacrimógenas y salir corriendo hacia un lugar que se llama el Occidental para después poder salir por los túneles”, cuenta Araujo, y agrega que en ese momento le preguntaron a Gutiérrez si se debían quedar a defender el Palacio hasta la muerte. “Él nos dijo que no, que no podíamos derramar sangre”, recuerda.

“El Palacio Caronderet estaba rodeado. Ya en mi casa estaba me llamó el jefe de la Casa Militar y le dije que yo no podía servir al nuevo presidente y pedí la baja. No podía pararme frente a la tropa después de haber llevado adelante acciones políticas. Yo no veía adecuado a lo que le había pasado a la democracia”, apunta este hombre que está escribiendo un libro que se va a llamar “Guerra, poder y cárcel”.

 

-Aire Digital: Usted estuvo involucrado en los sucesos del 30 de setiembre de 2010 contra Correa. ¿Cómo fue su participación en lo que el gobierno lo calificó como un intento de golpe de Estado?

-Fidel Araujo: El gobierno presentó un proyecto de ley para reformar las fuerzas armadas, porque el ex presidente Rafael Correa creía que teníamos muchas atribuciones. Yo dije que estaba equivocado. Las fuerzas armadas estaban muy mal pagas. El congreso lo rechazó, y ese fue el detonante de todo el relajo. A dos cuadras del regimiento Quito, de la Policía Nacional, yo estaba viviendo con mi madre que había enviudado. Salí ese día y pasé a las 11.30 por la protesta en el cuartel. Me reconocen y me dicen que los ayude. Y subí.

-¿Y qué ocurrió?

A los dos días Correa me acusa de haber intentado matarlo. Correa dijo públicamente que yo había contratado a una persona que iba con una cámara de fotos con un cañón dentro para asesinarlo. A los cuatro días me detienen y me llevan a la cárcel García Moreno. Estuve seis meses preso. Y me tocó demostrar mi inocencia. Después de una audiencia salgo libre. Y en 2017 Correa me indulta. Ahora le estoy haciendo juicio a los magistrados y fiscales que me condenaron.

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