viernes 22 de noviembre de 2019

Internacionales | Aire en Ecuador

Un árbol emblemático de Quito que fue quemado y ahora se transformó en un símbolo de la paz

Era un ciprés de más de 200 años que fue incendiado por los manifestantes en el parque de La Alameda, en la capital de Ecuador.

Por Germán de los Santos

La gente se junta y saca sus celulares para retratar lo que queda del enorme ciprés que fue quemado el sábado pasado durante las protestas. Una grúa se dispone a sacar una parte del tronco que está por caerse. Parece un pedazo de carbón gigante que prende de un hilo.

“Lo deberían dejar como símbolo de lo que pasó”, advierte Mabel Roncoso, que vive a dos cuadras de allí y se acercó a la plaza de La Alameda, uno de los espacios verdes más grandes de Quito para retratar los últimos minutos de ese árbol, que tenía más de 200 años, y estuvo de pie hasta el fin de semana pasado. “Una cosa es protestar y otra devastar todo”, agregó la mujer, que no podía esconder su indignación. Como ella había medio centenar de vecinos de esa zona que retrataban con sus cámaras y teléfonos los despojos de ese árbol.

Así era el ciprés de 200 años antes de las protestas. (Foto: El Comercio)

“Se quemó un monumento vivo, a un testigo de la historia de nuestra ciudad (…). Duele ver la indolencia con la que se ha maltratado a nuestro patrimonio natural”, opinó concejal Juan Manuel Carrión.

El tronco tiene dos metros de diámetro y sirvió de combustible a los manifestantes para que encendieran en la base una montaña de cubiertas de autos que terminó por derramar las llamas por el tronco del árbol.

Así quedó el ciprés. (Foto: Germán de los Santos / Aire de Santa Fe)

El jueves un grupo de dirigentes políticos decidieron plantar un nogal -que es una especie nativa de Quito- para que crezca en ese parque como una especie de símbolo de la paz que se rompió en Quito, una ciudad que quedó paralizada por 12 días y en llamas. Lo catalogaron como el árbol de la reconciliación.

El alcalde de Quito Jorge Yunda, quien con una pala hizo el pozo para plantar el nogal, dijo que “nadie ha ganado en los días de las protestas. Siento que todavía hay un ambiente de violencia. Démonos la mano como ecuatorianos y viremos esta página que acabamos de pasar”.

Pero este árbol que era considerado “el guardián” de la plaza de La Alameda no fue el único que terminó dañado durante los disturbios. Unos 5000 árboles fueron cortados -según la Secretaría de Medio Ambiente de Quito- por los manifestantes, con hachas y motosierras, para usarlos en las barricadas que cubrían gran parte de las calles.

Según publicó el diario La Hora, hasta el viernes 11 de octubre, la Empresa Pública Metropolitana de Obras Públicas informó que 7.500 metros cuadrados de jardinería fueron destruidos con una pérdida de USD 304.224. Solo en el Centro Histórico se afectaron 500 árboles, lo que representa un daño de aproximadamente USD 150.000.

Dejá tu comentario