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En el primer trimestre se fueron del país más de u$s3.000 millones por turismo

En el primer trimestre del año, salieron del país u$s 3.066 millones en concepto de “Turismos, viajes y pasajes”, según datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Esto representa más de un tercio del saldo negativo registrado en todo el 2016, cuando se gastaron en el exterior unos u$s 8.500 millones.

En marzo los gastos de turistas en el exterior sumaron u$s1.120 millones, lo que implica un incremento de 39% contra el mismo período de 2016. Estos se vieron compensados apenas por ingresos de u$s217 millones, por lo que la fuga neta por turismo en marzo alcanzó los u$s 903 millones.

Las causas pueden encontrarse en liberación de las restricciones a la compra de divisas que imponían un recargo del 35% cuando se pagaba con tarjetas en el extranjero, y la percepción de un “dólar barato” respecto a los precios en pesos.

“En la suma de los saldos de los bancos y las entidades financieras, vemos que los consumos con tarjetas en dólares dieron un salto del 40% desde el 31 de diciembre”, detalló Guillermo Barbero, de First Corporate Finance Advisors.

El efecto de las vacaciones de verano no explica por sí solo este incremento, que en los últimos meses, desde algunos sectores advierten sobre el atraso cambiario.

“Hemos llegado a un escenario de alerta naranja“, afirmó Lorenzo Zigaut Gavina, economista jefe de la consultora Ecolatina. “Un indicador de este atraso cambiario es la caída en las ventas minoristas en ciudades limítrofes, por un mayor cruce de fronteras para realizar compras, algo que ocurre en algunas zonas de Mendoza y en Bariloche, por ejemplo, por la salida de turistas a Chile”, señaló.

“Mientras el consumo masivo en pesos está en terreno negativo, vemos un incremento en términos positivos del consumo dolarizado, ya sea para viajes y turismo, o por ejemplo la compra de vehículos importados”.

En un escenario de tasas altas, la demanda de pesos continuará en ascenso, mientras que la inflación todavía no parece dar señales de ceder, por la adecuación de los precios relativos en los marzo y abril. Así, la expectativa es que el consumo en dólares siga resultando atractivo y erosionando las posibilidades para consolidar la recuperación del mercado doméstico.

“Mientras el tipo de cambio bilateral se ha atrasado y prácticamente ya borró lo que se había ganado con la devaluación de 2015, lo cierto es que el tipo de cambio multilateral no está tan mal, ya que nuestro principal socio comercial, Brasil, apreció mucho su moneda en el último año”, aclaró Zigaut.