Paola Mascambruni: “Si no giraba la llave, me mataba ahí mismo”

La mujer es víctima de violencia de género y dio a conocer a través de Facebook el brutal ataque que casi le cuesta la vida

En Rebeldes Sin Siesta conversamos con Paola Mascambruni, quien trascendió en las redes sociales en los últimos días al contar la brutal golpiza durante la que su pareja casi le quita la vida.

Paola había vivido repetidos episodios de violencia por su vínculo con su agresor, Rodrigo Eduardo Picolini (35). El vínculo sentimental había comenzado en 2009 pero se cortó cuando el hombre agredió al hijo de ambos, que por entonces tenía dos años. Paola en ese momento obtuvo una restricción perimetral. Pero el año pasado, él quiso revincularse con su hijo, y ahí fue que ellos se volvieron a encontrar.

Fue siempre una relación complicada y por eso fue muy poco el tiempo que convivimos. Y por eso hacía 5 años que no lo veía”, contó la mujer, que hoy tiene 38 años. “Hacía un año y medio habíamos vuelto a vernos, a partir de la revinculación de él con nuestro hijo. Pensé que mi hijo tenía derecho a tener relación con su padre y al principio todo fue bien”.

Con el tiempo, Paola comenzó a darse cuenta “de que no era normal, pero lamentablemente no tomé la distancia que debía haber tomado“.

Desde que empezó 2017, hay más de un femicidio por día

El jueves 16 de marzo, tras recibir “una oportunidad más”, Picolini la golpeó durante dos horas: “Volvimos de tomar algo a las 6 de la tarde. Él ya estaba enojado antes de salir porque él se había cambiado y yo no lo había elogiado. Me dijo que yo ya no lo miraba y que seguro que estaba con otra persona. Cerró las puertas con llave y me dijo que de ahí no iba a salir viva. Me desnudó. Me agarró de los hombros y con mi espalda rompió una ventana. Me pegó patadas y piñas en todo el cuerpo, también me ahorcó. Lo más suave que me dijo fue ‘puta’. Yo le pedía que se calmara. Le decía: ‘Rodrigo, por favor, me vas a matar’. Y él me respondía que sí, que claro, que me iba a matar. Fueron dos horas de golpes y gritos”.

“Sentí que si no me escapaba iba a terminar muerta. No podía creer lo que estaba pasando. Ahora lo cuento pero me escucho y no termino de creer que fui yo la que pasó por eso, que estuve a punto de morir”, aseguró.

“El cirujano me dijo que la fractura en el tabique es muy importante. Tengo puntadas en la cabeza y me duele todo el cuerpo, soy un solo moretón. También tengo una fractura de cráneo, que es lo más delicado a tratar”, relató por Aire de Santa Fe.

La mujer agregó que “ojalá algún vecino hubiera dado importancia a mis gritos y llamado un patrullero. Nadie intervino. En un momento vi que las llaves de él estaban arriba y empecé a planear mi escapada, porque ya no resistía los golpes. Me di cuenta que si no me escapaba me moría ahí. Traté de que se calme, en un momento agarré la llave, me fui acercando la puerta, puse la llave y la giré. En ese momento se me pasó de todo por la cabeza. Abrí la puerta, salí corriendo y pedí ayuda a un vecino. Si no giraba la llave, me mataba ahí mismo“, detalló la víctima.

En la entrevista, contó que este ataque pone en riesgo su fuente laboral, ya que es azafata de Aerolíneas Argentinas, pero no sabe si por las consecuencias neurológicas de los golpes podrá volver a volar. También valoró todo el apoyo que recibió “de parte de la Fiscalía y de la Justicia”.

“Ninguna mujer se merece pasar por nada así. La sociedad está unida y podemos sanar esta violencia, somos la generación que tiene la posibilidad de hacerlo. A las mujeres les digo que no hay motivo para soportar ningún tipo de violencia, que piensen que sus hijos también sufren”, reflexionó Paola.

Volvé a escuchar el desgarrador testimonio

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