2 baños de sal para quitar las malas energías

Seguramente en algún momento de nuestras vidas hemos escuchado el término de malas energías o malas vibras que se usa para describir aquellas influencias negativas que en la mayoría de las veces se pueden hasta sentir en el ambiente.


Es como una especie de nube negra que se instala en la casa, en el trabajo, en nuestro lugar de estudio o en el ambiente donde compartimos o pasamos algún tiempo, esa nube negra nos impregna y se queda con nosotros influenciándolo todo a nuestro alrededor.

De igual manera estas malas energías nos llenan de tristeza, negativismo, contiendas y algunos sentimientos que hace que tengamos actitudes que no son normales en nosotros.

Si esto ha pasado entonces quiere decir que las malas energías han logrado influenciar tu vida. Sin embargo, si este es tu caso, la buena noticia es que esto tiene solución, son pasos muy fáciles de seguir y que dejarán muy buenos resultados.

Las personas somos mucho más que solo un cuerpo; somos alma y espíritu y así como el cuerpo necesita limpiarse a diario del sucio pues nuestra alma y espíritu también lo necesitan y, aunque existen muchas maneras de limpiar el alma, espíritu y cuerpo, en esta ocasión hablaremos de una en particular y es eso que conocemos como baños de sal.

¿Qué es un Baño de Sal?

Consiste en utilizar la sal como repelente de malas energías. Este método ha sido usado desde nuestros ancestros y los resultados han sido beneficiosos, es por esto que la costumbre se ha mantenido hasta el día de hoy.

Se usa el término Baño porque literalmente nos sumergimos o rociamos el cuerpo con sal o agua con sal.

Para estos baños se pueden usar otros elementos como vinagre, aceites, velas, incienso y se pueden hacer rezos.

Es una actividad espiritual en la que nos purificamos en cuerpo, alma y espíritu y de la que salimos totalmente renovados, con nuevas fuerzas, pensamientos claros y de bien y, lo más importante, sin malas energías sino que pasamos a ser llenos de nuevas y buenas energías que vamos a transmitir donde quiera que estemos.

2 Baños de sal especiales para quitar las malas energías

 

1. Agua con sal

 


Este baño se puede hacer sin necesidad de experimentar las energías negativas sino, también, para evitarlas.

Para iniciar lo que se tiene que hacer es llenar algún recipiente con agua y aplicar tres puñados de sal. Una vez se tenga esto listo lo que hay que hacer es preparar el ambiente, esto no es obligatorio sin embargo hará crear un entorno más espiritual. Se puede hacer ya sea en la ducha, la bañera o el lugar donde hayas decidido hacer el baño.

Leer más►Consejos para iniciarte en un modo de vida saludable

Una vez estemos en el lugar seleccionado y sin ninguna prenda encima, procederemos a rociar nuestro cuerpo con el agua con sal sin mojar la cabeza. Es importante que no quede parte del cuerpo sin ser mojada, tiene que ser completo. Luego se deja absorber el agua por el cuerpo hasta que se seque por completo sin ayuda externa.

Muchos recomiendan que durante este proceso se haga una oración y la que más emplean es la oración del Arcángel Miguel. Lo mejor es que este baño de sal se haga en las horas de la noche para que nos vayamos a la cama y dejemos toda la noche que el cuerpo absorba el baño y ya al día siguiente podemos tomar una ducha como lo haríamos normalmente
en nuestro día a día.

2. Agua, sal y vinagre

Este baño se puede hacer en una bañera o tina pero si no tienes una en casa entonces puedes hacerlo en cualquier recipiente que tengas a la mano. Allí vas a colocar agua, un puñado de sal gruesa y siete medidas separadas de vinagre de alcohol blanco, es decir siete chorros pequeños.

La sal actúa como purificados y junto al vinagre que es un elemento ácido es ideal para deshacernos de las larvas astrales. Estas larvas también las percibimos en el ambiente o son enviadas directamente para absorber toda la buena energía dejándonos secos.

Lo ideal es dejar correr el agua por el cuerpo y dejar secar de forma natural. Recordemos que no se debe mojar la cabeza sino que se aplica desde el cuello hacia abajo.

Otra recomendación es tomar cuatro puñados de sal y esparcirlas por todo el cuerpo dejando actuar durante la noche y al día siguiente tomar una ducha que, aparte de llevarse la sal de nuestro cuerpo, se lleve las malas energías y todo lo negativo que pudo traer a nuestras vidas.

NOTICIAS DESTACADAS